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Olor de santidad (osmóforos)

Ahora que «habemus papam», «amtipapam» y/o «papam-atas», vengo yo a plancharles la oreja (o los ojos) con una de esas cosas que un día me dio por pensar sobre un suceso de aquellos que contemplo como de tipo paralelo (paranomal), por las circunstancias que lo rodeaban.  Aun cuando los hay quien le atribuyen un origen sobrenatural. Hoy día lo veo con otros ojos, quizás por ser antes más ignorante atrevido que ahora, quizás porque el árbol que tenía delante no me dejaba ver el bosque. Igual de ignorante sigo, pero quizás más prudente. El suceso de marras no es otro que el que encabeza el título de esta entrada, y su explicación aquello que aparece entre paréntesis, más o menos.

Vaya por delante que tanto si he develado un misterio, como si no, eso es cosa que no está dentro de mi alcance aseverar, sino que han de ser los que «saben» los que corroboren. Aún así, no eludiré la carga de prueba – que muchos están acostumbrados a ello – sino que, por el contrario, más de una habré de aportar.

Podemos definir el olor de santidad (no confundir con el «loor»1) como el aroma fragante que emanaba algunos santos y mártires al morir o después de muertos. También algunos vivos (no tenidos por santos, añado), tales como médiums,  «dotados»  paranormales y/o enfermos corporales2 o mentales.

Se dice que olían de forma fragante el fraile Servolo,  San Simón, San Policarpo, Santa Catalina de Ricci3 o Santa Teresa de Jesús4. Esto sobraba y bastaba para elevar a los altares a aquellos a quien se suponía tocados por la mano de Dios. Ya que se interpretaba que tales hechos obedecían a la faceta milagrosa del mismo, ya que en lugar de oler mal (a cadaver), olían bien (a fragancias florales).

El problema es los osmóforos botánicos son las glándulas en las que se producen las sustancias volátiles que producen el olor de las flores. Cosa de la cual los humanos estamos desprovistos. Familias botánicas como la Asclepiadaceae, Aristolochiaceae, Araceae y Orchidaceae están provistas de ellos pero no las personas. De modo que debe de existir una relación entre los «aceites esenciales» contenidos en la vacuolas de estas plantas y los olores atribuídos a los santos. por ejemplo: En las plantas Jasminum, Rosa yViola, estos aceites esenciales (muy volátiles) se forman en las vacuolas de las células de la epidermis y el mesófilo de los pétalos, si la temperatura es suficiente, éstos se evaporan a través de la pared celular y/o de la cutícula.  Siendo que a medida que se evaporan, en el citoplasma se reponen estos sintéticos.

Pero como los humanos carecemos de ello ¿Qué cosa podría producir tal efecto?

El olor es una sensación producida por estímulo del sentido del olfato.

Por su parte, el aroma es la fragancia del objeto que permite la estimulación del sentido del olfato5

El sentido del olfato está constituido por células olfatorias ciliadas, que constituyen los receptores olfativos. Es un órgano versátil, con gran poder de discriminación y sensibilidad, capaz de distinguir unos 2000 a 4000 olores diferentes. La importancia de los aromatizantes radica en la, función que desempeñan. Por ejemplo, puede mezclarse con el aroma propio de un alimento al que se agrega; anulándolo; puede generarse una mezcla íntima de ambos, produciéndose un nuevo aroma; o bien puede resultar una, mezcla parcial, manteniéndose las características aromáticas de ambos y desarrollándose además un nuevo aroma.

Se han hecho reiterados intentos de agrupar las numerosas sensaciones olfatorias en las denominadas como «fundamentales», con resultados poco exitosos (menos que en el sentido del gusto).

En 1752 Linneo estableció 7 tipos de olores: fragante, aromático, ambrosiaco, aliáceo, caprílico, fétido y nauseabundo. Más tarde, Zwaardemaker en 1895 agregó a esta clasificación dos olores más: Etéreo y Quemado.

En 1916 Henning propuso un diagrama espacial en forma de prisma, ubicándose los 6 olores considerados básicos, en los vértices, y estando los olores intermedios ubicados en las aristas y caras del prisma.

Henning

 

Posteriormente, Crocker y Henderson en 1927, propusieron una clasificación tetramodular, con 8 grados de intensidad, estableciendo un compuesto químico básico para cada módulo:

Olor

Compuesto químico básico

fragante

metilsalicilato (8453)

ácido

ácido acético 20% (3803)

quemante

guayacol (7584)

caprílico

2,7 dimetiloctan (3518)

En 1964, Schutz intentó una nueva clasificación que diferencia 9 factores odoríferos y señala el patrón de cada uno de ellos: fragante (metilsalicilato), quemante (guayacol), sulfuroso (etildisulfuro), etéreo (1 propanol), dulce (vainillina), rancio (ácido butírico), aceitoso (heptanol), metálico (hexanol) y a condimentos (benzaldehído). Los patrones se usan concentrados, a excepción del ácido butírico al 3,8% y el disulfuro de etilo al 0,03%.

Existen más clasificaciones ( como la de Wenger, Woskow, Wright, etc.), pero hasta ahora no hay un consenso generalizado en esto del «goler»6. Esto se debe a que se estima que existen cerca de  50.000 olores diferentes, pero el ser humano  sólo es capaz de detectar entre 2.000 y 4.000 de ellos7.

Lo cual nos lleva al denominado como «grupo osmóforo», que es  la parte, de la molécula responsable del olor. En base a ello, y aunque es infinitamente complicado y aburrido,  Henning describió la posición «para» como característica de los olores a especias y  la de «meta» para los florales etc. Cosa curiosa, pues estamos tratando con sucesos «meta»-físicos en los que intervienen pretendidas entidades «meta»-humanas.

Ahora que estoy seguro que se ha perdido,  decirle que lo que pretendo es hacerle notar que lo que solemos identificar como olor a Rosa, en realidad es olor a Rosa120, o Rosa38.907 o, o Rosa53. Nos es imposible distinguir uno de otro Dado que, por lo general adolecemos de:

1.- Desconocimiento de la dimensión del estímulo.
2.- Desconocimiento de la región de detección en el órgano mismo.
3.- Imposibilidad de controlar el dolor que se produce por estimulación simultánea del trigémino y que acompaña a la percepción de olores, por ejemplo el lagrimeo al oler cebolla o el estornudo al oler pimienta.
4.- Control de humedad y temperatura de la región olfatoria durante la percepción. Ya que es necesaria una determinada humedad para producir la disolución de la sustancia olorosa en la mucosa.
5.- Control de presión y velocidad de flujo del aire que se emplea en la determinación de olores.
6.- Control sobre otras características anejas de la misma. Por ejemplo que aire, olor a parte, sea inodoro.
7.- Imposibilidad de cuantificar la sustancia olorosa que llega a la mucosa, salvo en «mucho» o «poco».
8.- Imprecisión al expresar la intensidad del estímulo.
9.- Falta de vocabulario que ayude e la clasificación.
10.- La adaptación al estímulo sensorial.

Eso por no hablar de la anosmia (no percibe olores), hiperanosmia (la respuesta es exagerada), merosmia (ceguera a ciertos olores), heterosmia (se perciben olores falsos), antosmia (se tiene la sensación sin que exista estímulo), que bien podían explicar el asunto del olor a santidad o de las osmogénesis.

Volviendo con el asunto botánico, en mi experiencia como horticultor y jardinero, he podido observar (cosa que cualquier botánico puede corroborar8), que con un mazo suficientemente grande de flores, lo que antes era agradable y fragante ahora es un castigo divino.Sobre todo por la escalofriante similitud que con este hecho tiene. Las agrupacionas florales masivas, expelen un aroma tan concentrado que hiede a muerto. Del mismo modo en que he podido comprobar que en los diferentes estadíos de la metagonía celular (una vez que las funciones corporales que entendemos por vida han cesado sin forma de remisión posible), al principio de este suceso, se proyecta un aroma que recuerda a flores o frutos. Cualquier médico forense que haya lidiado con cadáveres, le confirmará este hecho9. Igualmente le podrá confirmar – si mi palabra sola es insuficiente – como el aroma gana en intensidad, y antes de convertirse en lo que todos creemos como «olor a muerto», adquiere unos matices dulces tan empalagosos que nos invaden en el más amplio sentido de la palabra. Tan penetrantes son, que horas depués seguimos olíendolos10.

Decir que las flores huelen a muerto es lo mismo que decir que los muertos huelen a flores y nadie se escandaliza de lo segundo.

Si imaginamos los olores no como un prisma sino como un vector cromático, por ejemplo, veremos que conocemos (en cuanto a «olores» se refiere, claro) por ejemplo, rojo y amarillo, pero que a la hora de definir naranja no sabemos como y nos parece que es como olor a Rosas, sean estas 120, 39-i o zfalopia perro podrido.

Que hay plantas que huelen eminentemente a podrido, es cierto pero ¿Qué pasaría si todas lo hicieran? A menudo es lo que suele suceder. Atraen insectos. Y aunque no todos anidan en carne en descomposición si que detectan, vía olfativa, el comienzo de la misma.

Imaginemos un dial que va desde menos podrido a podrido del todo:

(1)menos podrido, (2)podrido, (3)podri-podri, (4)podrido del todo.

La frangancia floral estaría situada en el número 1 (menos podrido) y el cadaver putrefacto en el (4).

Esto implica que para que un cadaver pueda oler a flores – descartando ungüentos y chuminadas varias – devería de estar poco podrido. Cosa que se da. Y si no que se lo pregunten a Don Francisco Paulino Hermenegildo Teódulo11, que tenía a bien el pasearse con el brazo incorrupto de aquella mística acetonómica diabética, que fuera Santa Teresa de Jesús.

Es común que los cadáveres incorruptos (nos parezca que) huelan a flores, ya que su descomposición ha sido mínima.

Ahora bien: ¿Es esto así?. No lo sé. A mí, desde luego, me lo parece. Esto explicaría infinitud de fenómenos de osmogénesis en los que en apariencia no hay una causa conocida para la aparición de un olor singular.

Lo normal es que un cuerpo se pudra y retorne al poético polvo, cuando esto no se da una serie de fenómenos, por ejemplo la osmogénesis floral, también aparecen. De ahí que lo considere como paralelo en lugar de como sobrenatural.

Resumiendo: El denominado «olor a santidad», desde mi perspectiva, creo, se produce, porque  los cadáveres al pudrise poco huelen poco.

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1.- Loor significa «Fama». No es lo mismo morir oliendo a santo que siendo aclamado como tal.

2.- Por ejemplo, los tísicos exhudan un característico olor a rosas que proviene de sus pulmones. En casos extremos de delirium tremens se ha detectado olor a: 1.- Piñas; 2.- Violetas. Y mi favorito, la acetonemia diabética que da un olor similar al de las manzanas, solo que cuando lo he presenciado, la escena no era muy agradable.

3.- Aquejada de anuria, cuyo tratamiento – la trementina – producía fragancia floral (se interpreta como olor a violetas).

4.- Afectada por la brucelosis. De efectos olorosos similares a los de la acetonemia.

5.- Por eso en el lenguaje común se confunden y usan como sinónimos.

6.- Goler: Pretérito muy imperfecto del verbo «oler».

7.- Lo cual sitúa a los olfatos más desarrollados en un pico de 11 veces el humano. Nada de cien o mil.

8.- En mi caso tres, sin realción en el espacio ni el tiempo.

9.- Si a usted esto le parece una barbaridad: a) No ha olido mazos florales. b) No ha olido un muerto en las diferentes fases de descomposición. c) No tiene vida social y pasa el rato haciendo aspavientos.

10.- De ahí que muchos utilicen un poco de mentol sobre el labio superior.

11.- «Claudillo» de España.

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¿Qué fue de las Tablillas de Michigan?

 Hace unos días escribía un articulo acerca del descubrimiento de un complejo funerario egipcio en pleno Cañón del Colorado (EE.UU.) y denunciaba como las autoridades científicas del país llevaban a cabo, desde hace años, un intento por silenciar numerosos descubrimientos que relacionarían, de alguna manera, la historia del continente americano con Europa (y viceversa) antes de la llegada de Colón. Hoy, continuando con la denuncia hacia esta tergiversación y ocultación planificada, voy a hablar de otro de esos hallazgos que fueron ocultados y silenciados; me estoy refiriendo a las tablillas de Michigan.

 Entre 1874 y 1915, en los alrededores de Detroit (Michigan) arqueólogos aficionados y campesinos de la zona comenzaron a desenterrar miles de tablas de arcilla y cobre en los túmulos indios que sobrevivían en el lugar. La tablillas presentaban motivos cristianos y representaciones de mamuts, elefantes, indígenas y personas con rasgos orientales.

  Esta amalgama de símbolos y figuras que no correspondían con lo que marcaba la historia ortodoxa de EE.UU.  suscitaron las dudas de los expertos y, más allá aún, ni siquiera se tomó la molestia de someter las piezas a estudio alguno declarando, sin ninguna clase de base científica, que solo se trataba de falsificaciones. El desinterés por el hallazgo fue tal, que en 1890 el antropólogo Morris Jastrow de la Universidad de Pensilvania, dijo lo siguiente sobre este descubrimiento:

 

“… provienen de un aficionado, que demuestra su evidente ignorancia como falsificador. Basta con echar un vistazo a esos hallazgos para darse cuenta de su verdadera naturaleza: la mayor parte de las inscripciones son un revoltijo de signos fenicios, egipcios y griegos escogidos al azar de los alfabetos que aparecen en el diccionario Webster”.

 

 Aunque sus descubridores (la mayoría de ellos sin vínculos entre si) se defendieron de las acusaciones, la sentencia ya estaba dictada y las piezas habían sido “oficialmente” declaradas como falsas.

  Casi un siglo después, entorno a 1983, la investigadora Henriette Mertz sometió algunas de aquellas olvidadas tablas a un pormenorizado estudio. Mertz era toda una eminencia y experta en contactos precolombinos y cuando comenzó el análisis de las tablillas su único interés era el de demostrar, científicamente y de una vez por todas, que aquella historia solo era un fraude. Pero lo que estaba a punto de descubrir la sorprendería por completo, pues al terminar su investigación no tuvo mas remedio que concluir que las tablillas eran autenticas. Y fue más allá. En su opinión, fueron realizadas por cristianos que, antes de la caída del imperio romano, habrían huido a Norteamérica hacia el 312 d.C.

 Después de las extraordinarias conclusiones a las que llegó Mertz muchos otros investigadores se interesaron por las tablillas. Uno de ellos fue Walter-Jörg Langbein quien, pese a su incesante búsqueda, no logró averiguar el paradero de ninguna de ellas. Fue como si la tierra se las hubiese tragado; como si nunca hubiesen existido. Lo único que parecía seguro es que algunas quedaron destruidas después del incendio de Springsport (Indiana) aunque, según Langbein, un tal “Tahd Wilson” había rescatado al menos una veintena de ellas.

  El investigador estadounidense Evan Hansen afirma que gran parte de ellas fueron entregadas a los mormones de Utah y que, aún hoy, permanecen custodiadas por los mismos. Según Hansen, fue el propio Ronald Barney (archivero del Departamento de Historia del Templo Mormón de Utah) quien se lo confirmó en una carta fechada el 23 de marzo de 1992.

 En otra carta, fechada esta vez el 14 de junio de 1993 y dirigida al profesor Emilio Spedicato (matemático de la Universidad de Bérmago, en Italia) los mormones revelan mas detalles; Glen Leonard escribe : “En 1965, la colección llegó a manos de Milton R. Hunter, un mormón interesado en la historia de América y, más tarde, su familia nos las donó”. Según Leonard la colección estaría compuesta por un total de 1.540 tablillas aunque Mertz hablaba de más de 2.700 piezas catalogadas por lo que, según Hansen, alguien habría ocultado los ejemplares mas interesantes.

 Y es que las dudas de Evan Hansen están más que justificadas. El fundador del mormonismo, Joseph Smith, se inspiro en unas tablas muy similares que decía haber hallado hacia el año 1832 en el estado de Nueva York. Según el relato de Smith, un angel le mostro el camino y le instó a que tradujera las tablas. Así fue como surgió el libro Mormón.

 Los hechos que relata el libro Mormón comienzan en el año 600 a.C. en Jerusalén. Por mandato divino, un profeta llamado Lehi y un grupo de seguidores abandonan la ciudad y se trasladan al continente americano.  Allí comenzaron a trabajar las tierras y a dejar constancia de su historia en unas tablillas de metal.

 En algún momento tiene lugar una batalla entre dos grupos étnicos,  los nefitas y los lamanitas. La cultura nefita desapareció y solo perduraron los lamanitas y serian estos lamanitas quienes formarían los pueblos indios que Colón encontró a su llegada.

  Esta es la historia que le fue “revelada” a Joseph Smith… ¿Acaso Smith encontró realmente alguna clase de tablas como las que más tarde se hallaron en Michigan?

  Según el portavoz de prensa de la sede de los mormones de Utah, Don LeFevre, son los mormones quienes están en posesión de la practica totalidad de las tablas y asegura que no guardan ninguna relación con el libro Mormón, pues en las mismas aparecen inscripciones con motivos bíblicos. Por otro lado, también afirma que algunas de ellas presentan rastros de «mecanización» por lo que se duda de su autenticidad.

 Así es que, a día de hoy, no ha existido ninguna investigación científica (aparte de la doctora Mertz) que arroje luz sobre la autenticidad de dichas tablas. Los mormones las mantienen en un total hermetismo y apartadas de cualquier tipo de estudio al respecto. Y lo hacen porque, de demostrase su autenticidad, la religión mormona saldría herida de muerte. No es entonces extraño que mantengan las mismas apartadas de los científicos y hagan todo lo posible por suscitar las dudas con respecto a su autenticidad.

 Para Hansen, la verdadera historia pasa por una catástrofe cósmica que azotó La Tierra. Este investigador se basa en la recurrente historia del Arca de Noé, en numerosas alegorías a una inundación así como la representación de asteroides en dichas tablas (inluso representaciones de impactos de asteroides). Según Hansen, si observamos dichas iconografias, el diluvio que se describe en la Biblia sería causado por el impacto de un asteroide. Esta tesis fue formulada por primera vez en 1955 por Immanuel Velikovsky (otro proscrito de la ciencia)… ¿Cómo es posible que los “falsificadores” conocieran las hipótesis de colisión de Velikovsky? Puede que nunca lo sepamos… intuimos que la iglesia mormona jamás volverá a mostrar al publico el tesoro y la historia que guardan las que una vez fueron llamadas tablillas de Michigan.

 

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La Conspiración «Hugo Chávez»

 Parece que el siglo XX queda ya muy lejos. La crisis financiera, la profecía Maya, el 2012, el 11S, el meteorito de Rusia, el terremoto de Japón, la dimisión del Papa… muchas cosas han ocurrido en los últimos años y, como es lógico, han centrado nuestra total atención; sin embargo, muchos oscuros resquicios del Siglo XX se repiten día tras día y  hora tras hora, sin que nos demos cuenta de que esos mismos patrones continúan en activo y gozando de una inmejorable salud. Hoy, este articulo es un articulo triste. Esta impregnado de una tristeza que, aunque lo intento, no puedo desprenderme de ella, y es que acabamos de presenciar otro asesinato político disfrazado de muerte natural. Hay ciertas cosas que no han cambiado, en las que no hemos avanzado y se mantienen igual e incluso, evolucionan, se vuelven mas sutiles, mas perfectas. Me estoy refiriendo al Terrorismo de Estado.

 

 Desde el final de la II Guerra Mundial no se han escatimado esfuerzos a la hora de demonizar el régimen nazi a pesar de que las políticas de algunos países (en concreto uno que campea por el mundo como adalid de la libertad y la democracia) es un copy-paste de las que en su día usaba la Alemania Nazi. Me estoy refiriendo a una ordenanza que el Tercer Reich firmo el 7 de diciembre de 1941 llamada “Decreto Noche y Niebla”. En el, se legitimaba la eliminación física de todos aquellos opositores al régimen nazi. En 1956, apenas 15 años después de la firma del decreto noche y niebla nazi, el FBI de Estados Unidos inaugura su programa de Contraintelgencia (COINTELPRO), en el que se decía, textualmente, que su proposito era el de: “neutralizar” a los disidentes de la política de EE.UU. Siguiendo los postulados de Cointelpro, tanto el FBI como la CIA asesinaron, dentro de sus fronteras, a personajes como John F. Kennedy, Robert Kennedy, Malcolm X, Martin Luther King, Anna Mae Aquash, Fred Hampton… y no solo se limitó a la limpieza política puertas adentro. Luego de Cointelpro vendrían otras operaciones del servicio de inteligencia estadounidense fuera de sus fronteras para garantizarse la total hegemonía mundial y el completo sometimiento de los todos países del planeta a los dictados del capitalismo mundial. Así se organizaron operaciones clandestinas en África, en  Europa y en especial en Sudamérica. La Operación Gladio en Europa asesino a Aldo Moro en Italia en la década de los 70 y a Olof Palme en Suecia en los 80, a Grigoris Lambrakis en Grecia en los años 60, al líder congoleño Lumumba y el mozanbiqueño Eduardo Mondlane en los años 60…

 La Operación Cóndor en Sudamérica fue aún mucho peor.  Asesinó al general Chileno Carlos Prats y a su esposa, a Joao Goulart, a Orlando Letelier, a Salvador Allende.. todo ello con la ayuda de Francia y de Juan Domingo Perón sirviéndose de Panamá como centro de operaciones.

 

 Por aquel entonces, los métodos de la CIA eran más arcaicos y menos sutiles. Un oportuno asesino solitario,  un loco fanático o alguna clase de grupo terrorista eran los responsables de la “tragedia”. Mas tarde, los ataques al corazón, las sobredosis o los suicidios se convirtieron en un clásico a la hora de eliminar a los enemigos del Estado. Como he dicho, las técnicas se van depurando y todo se va volviendo mas sofisticado. Ya no se usa la intimidación nuclear para coaccionar al gobierno de turno de un país…  con un pequeño aviso en forma de temblor terrestre producido por el HAARP es suficiente; de igual manera que hoy ya no se necesita la figura del loco asesino solitario para cometer un crimen de Estado, basta con servirse de una enfermedad para ejecutar al enemigo.  Y esto no me lo he inventado yo, lleva años en la palestra y se llama “Bioterrorismo”. O, en este caso, habría que llamarlo “Bioterrorismo de Estado

 

En 2011 Hugo Chávez alertaba en un mitin sobre los extraños casos de cáncer que se estaban sucediendo entre los mandatarios de Sudamérica incómodos para los intereses industriales de EE.UU. en la zona. En aquella época,  aquellas declaraciones que reproducimos en el vídeo que sigue,  pasaron totalmente desapercibidas para los medios de comunicación. Anteayer, se dio la triste noticia de que Hugo Chávez había muerto después de su larga lucha contra un cáncer de pelvis.

 

 

Minutos antes del anuncio oficial de la muerte de Chávez, el vicepresidente venezolano Nicolás Maduro convocó una rueda de presa  en la que afirmó tener pruebas suficientes para sospechar que se le hubiese inoculado al expresidente algún tipo de cáncer que habría acabado por terminar con su vida. Lo que Nicolás Maduro esta afirmando, por definición, es que estamos ante un caso de ASESINATO. De hecho, se abrirá una investigación científica al respecto y ya se expulso del país a dos agregados diplomáticos estadounidenses por estar supuestamente involucrados en el complot contra el presidente.

 Pocas horas después de las declaraciones de Maduro, desde Washington, el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell comparecía deciendo:  “la acusacion de que Estados Unidos estuvo involucrado de alguna manera en la causa de la enfermedad de Hugo Chávez es absurda y la rechazamos completamente”; calificando la afirmación sobre la presunta participación de la CIA como “falaz en inapropiada”.

 Mientras, varios oncólogos de todo el mundo levantaron la voz en grito tachando al vicepresidente Maduro cuanto menos de loco, afirmando que no es posible inocular cáncer en un ser humano. He leído declaraciones, como la  del doctor Adrian Hannois de la Comisión Directiva de la Asociación Argentina de Oncología Clínica en la que dice, textualmente: “… la teoría no tiene fundamento científico.  Desde el punto de vista medico, no se puede inocular el cáncer”; o la de Gino Venegas, oncólogo de la Liga Peruana de Lucha contra el Cáncer, quien dice que inocular el cáncer es “imposible” y que dicha afirmación “…solo forma leyendas urbanas o teorías de conspiración”.

  Estos psuedo-medicos o son abierta y simplemente incompetentes o, respondiendo a los intereses de quienes llenan sus bolsillos, están mintiendo a la opinión publica descarada y premeditadamente. Desde mi punto de vista abogo por la primera opción,  por el desconocimiento y el dogmatismo que se me mueve dentro de los círculos científicos mundiales donde los “especialistas” se limitan a recitar, una y otra vez, los textos y axiomas “ lógicos” para escapar de cualquier clase de polémica…  ocurre lo mismo con mi disciplina, la Historia, donde todo aquello se le mueva fuera de la tesis “oficialistas” es tachado, cuanto menos, de pura majadería.

 Y es que la verdad es que el cáncer se puede inocular y, por ende,  provocar dicha enfermedad en seres humanos. Y no lo digo yo, me remito a las palabras de Maurice Hillman, el más importante microbiologo de la historia. En los estudios que Hillman llevo a cabo para los laboratorios Merck, descubrió que el SV40 (virus del simio 40) en un virus de ADN que tiene el suficiente potencial como para causar el cáncer en humanos. Si bien hasta el momento no esta “demostrado oficialmente” que el SV40 cause cáncer,  sí se detectan grandes cantidades de este tipo de virus en los tejidos tumorales. Lo que hace este virus, y me remito literalmente a wikipedia para explicarlo es:

 

“Se cree que el SV40 suprime las propiedades transcripcionales del ‘p53’ supresor de tumores en humanos, a través del T-antigeno SV40 grande y del T-antigeno SV40 pequeño. ‘p53’ es el responsable de iniciar la muerte celular [apoptosis], o la detención del ciclo celular cuando una célula es dañada. Un gen mutado ‘p53’ puede contribuir a la proliferación celular descontrolada, lo que derivaría en un tumor.”

 

Es decir, si el VIRUS SV40 es capaz de alterar el funcionamiento de nuestro gen represor tumoral (el p53), es entonces capaz de causar cáncer en un ser humano al anular la capacidad de dicho gen de controlar el ciclo celular. Y, al tratarse de un VIRUS, es decir, un agente infeccioso externo al organismo que lo alberga, puede ser contagiado o inoculado por múltiples vías: inhalación, ingestión, contacto por fluidos, inyecciones… cualquier pequeña vía que de paso al torrente sanguíneo es digna de ser considerada como potencialmente peligrosa y capacitada para el contagio.

 Y todo esto no es una teoría, el doctor Maurice Hillman  llega a admitir abiertamente que en los laboratorios Merck produjeron vacunas contaminadas con leucemia y VIRUS del cáncer (SV40) en los años 70 y 80. En una entrevista censurada por los medios, grabada  en los años 70 llega incluso a bromear diciendo que podrían haber ayudado a los Estados Unidos a ganar las olimpiadas de 1980, ya que los atletas rusos estarían “llenos de tumores”, lo que demuestra que sabían de sobra que algunas vacunas causaban cáncer en humanos y a pesar de ello las comercializaron. A la pregunta de por qué todo esto no salio en la prensa, Hillman se limita a contestar: “… es un asunto científico para dentro de la comunidad científica”.

  Aquel vídeo con sus impactantes declaraciones fue recogido años mas tarde en el documental “In lies we trust: The CIA, Hollywood and Bioterrorism”. Aquí os dejo el video para que podías escuchar (o leer) las palabras de este bacteroilogo:

 

 

 

 

 A esto hay que unirle las palabras del escritor guatemalteco, Persi Francisco Alvarado, quien trabajó durante veinte años en la inteligencia cubana en EE.UU. y que publicó en el portal Rebelión que conocía la implantación de cáncer como arma de la CIA.

 Todo esto apunta a que la teoría que algunos médicos han descartado acerca de la posible conspiración para asesinar a Chávez ‘enfermandolo’ con cáncer puede ser totalmente cierta. Desde MD, esperamos ansiosos comprobar a que conclusiones llega la comisión científica de investigación de Venezuela. Y es que, como denunciaba Chavez en el vídeo anterior, parece que una epidemia cancerosa se ha extendido entre los dirigentes Sudamericanos que son molestos para con los intereses político-económicos de EE.UU. Primero fue Fidel Castro (que tiene en su haber la nada desdeñable cifra de 638 intentos de asesinato), que parece que su enfermedad tan largamente silenciada sea producto de un cáncer de colon. Luego vendrían otros como Fernando Lugo, el presidente de Paraguay que se vio afectado por un cáncer  en 2010; Dilma Rousseff presidenta de Brasil que sufrió un cáncer en 2009; Cristina Fernández Kirchner, presidenta de Argentina, que tuvo un amago de cáncer en 2011. ¿Podemos confiar en que todo se debe a una simple concatenación de acontecimientos derivados del azar? ¿O existe algo mas turbio de fondo?

 Como decía al principio del articulo los medios para asesinar a los disidentes de las políticas económicas de EE.UU. y su neocolonialismo se están volviendo mas sutiles y sofisticadas. Jim Garrison, el fiscal del distrito de Nueva Orleans que reabrió el caso del asesinato de John F. Kennedy se preguntaba al final del juicio contra Clay Shaw¿Cuantos asesinatos políticos disfrazados de ataques al corazón, suicidios, CÁNCER o sobredosis nos quedan por ver?” Esa misma pregunta me hago yo ahora mismo después de lo acontecido hace dos días. Es por eso que este articulo que ahora termino esta cargado de esa tristeza a la que hacia referencia al comienzo del mismo… al igual que Jim Garrison aun no se cuantos crímenes políticos más en nombre de la “libertad” o la “democracia” me quedan por ver.

Hugo Chávez ha muerto

DEP

Imagen cortesía de nationalpostnews.files.wordpress.com

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Nanotecnología Extraterrestre

Pensar que toda la vida que disfrutamos en el planeta Tierra ha surgido espontáneamente y ha evolucionado de manera natural para adaptarse al medio no parece una opción razonable, esta afirmación no nos la hemos sacado de la manga, nace de las inquietantes e inteligentes tesis de un científico norteamericano cuyo nombre es Michael Behe.

Sistemas tan microscópicos como las bacterias y sus complejos mecanismos obedecen mas a nanotecnología de diseño artificial que a cualquier modelo evolutivo darwiniano o similar.

Para ello os presentamos este vídeo donde pretendemos explicar con detalle dichas teorías y procesos.

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«CROATOAN» La Leyenda de la Palabra Maldita

La historia de la primera colonia inglesa de Norteamérica sigue fascinando a investigadores y cronistas a lo largo de los últimos 400 años..

La historia comienza en 1585, cuando el comandante Arthur Barlowe, junto con un pequeño grupo de pioneros arribó a la isla de Roanoke, frente a las costas de la actual Carolina del Norte, EE.UU. A pesar de que en un primer momento la relación con los nativos no era mala, pronto se truncó y comenzaron las tiranteces; así que cuando el corsario Sir Francis Drake arribó a la isla en 1856, el pequeño grupo de expedicionarios partió rumbo a Inglaterra con el pirata. Poco después, Sir Richard Grennville volvió a Roanoke con provisiones para el pequeño grupo de colonos, pero al no encontrar allí a nadie volvió a Inglaterra no sin antes dejar en la isla a un grupo de 15 soldados para mantener la guarnición. Se cree que este pequeño grupo sufrió las acometidas de los indios locales y partió rumbo a Inglaterra, sea como fuere, nunca mas se volvió a saber acerca de estos 15 hombres.

Un año después, el 22 de julio de 1587, un grupo de 118 colonos (90 hombres, 17 mujeres y 11 niños) llegaron de nuevo a Roanoke, con la intención de llevar a cabo un segundo intento de colonizar la isla y establecer un asentamiento permanente en las Américas. El viaje estaba comandado por John White (que ya había estado en la primera expedición a la isla), financiado de nuevo por el magnate Sir Walter Raleigh y bajo el patrocinio de la corona inglesa. El día 18 de agosto nació el primer niño ingles en América, fue en realidad una niña, Virginia Dare, hija de Eleonor W. Dare y nieta de John White.

Las primeras semanas después del asentamiento de los colonos todo se prometía, cuanto menos, esperanzador. Las relaciones con los clanes indígenas no parecían ser hostiles. La tribu de los Croatoans se mostraba bastante colaboradora con el asentamiento inglés y la tribu de los Secatoans, si bien se mostraban mas reacios, tampoco parecían manifestarse hostiles, aunque se habían negado a reunirse con los ingleses.

Sin embargo los problemas comenzaron a finales del mismo año 1587, cuando el colono George Howe apareció muerto en una playa cercana cuando había salido solo a cazar cangrejos. Pronto se especuló con la posibilidad de que alguna de las tribu de la isla le hubiese asesinado, así que ante el desagradable acontecimiento, y unido a que los recursos de la colonia comenzaban a escasear, John White dejo atrás a su hija y su nieta y se embarcó rumbo a Inglaterra para informar a la reina Isabel I y recoger algunos suministros.

Cuando White regresó a Londres, se vio atrapado en la capital británica por la guerra contra España y la falta de fondos por parte de la corona.  Pronto se percato que volver a Roanoke no seria posible hasta que la contienda terminase.  Pasaron tres largos años hasta que John White pudo poner pie de nuevo en la isla de Roanoke, fue el 18 de agosto de 1590, justo cuando su nieta cumplía 3 años… y entonces comenzó el misterio.

Y es que lo que White se encontró a su regreso, fue que los 117 colonos que había dejado allí hacia tres años, habían desaparecido sin dejar rastro.

Las casas de dos plantas y techos de paja que se habían construido estaban totalmente desmanteladas y los establos, donde se alojaba el ganado, vacíos. Lo único que los colonos habían dejado en el lugar fueron dos tumbas (una de ellas probablemente perteneciente a George Howe), una misteriosa palabra escrita en uno postes de la fortaleza “Croatoan” y las letras “Cro” talladas en la corteza de un árbol cercano. Eso fue lo único que quedó de una población de mas de 100 personas.

Imagen cortesía de www.yorokobu.es

No había indicios de batalla ni hambre y no se encontró tampoco ninguna cruz maltesa (signo que se había pactado con los colonos para determinar que habían sido victimas de un ataque foráneo). Todo esto hizo suponer a White que los colonos se habrían mudado a la capital de la tribu de los Croatoans y allí mezclado con la población local; no pudo comprobarlo. Una gran tormenta se abalanzó sobre el poblado poniendo en grave peligro tanto a la expedición, como al buque que les había llevado a Roanoke. El capitán del barco advirtió a White que debían partir de manera inmediata si querían conservar sus vidas y la integridad del navío. Regresó a Inglaterra y comenzó así la leyenda de la “colonia perdida” que aun hoy en día permanece en el misterio.

Las hipótesis se sucedieron desde entonces tratando de encontrar una explicación sobre el destino y el paradero de la “colonia perdida”.

La primera idea fue que los colonos, ante la falta de provisiones, se mudaran a la capital de los Croatoans. Esta idea no es concluyente, pues no se sabe por que alguien escribió solo “Cro” en uno de los arboles, lo que podría indicar que la colonia se había ido de manera tan apresurada que, quien fuera, no fue capaz de terminar de escribir el mensaje.

Se especuló con la posibilidad de un ataque externo, bien por parte de los nativos o de los españoles, pero tampoco es concluyente por que no se halló ninguna cruz de malta en el asentamiento (lo que indicaba que habían sido victimas de un ataque).

La posibilidad de que los colonos hubiesen decidido emprender el viaje de vuelta a Inglaterra tampoco es concluyente, pues hubiesen dejado constancia de sus planes y de la fecha de su partida.

Se barajó la posibilidad de que hubiesen sucumbido al ataque de alguna tribu caníbal (de ahí que no se encontrasen restos de seres humanos), pero es muy poco probable pues no se tiene constancia de la existencia de ningún clan caníbal en la zona.

Recientemente se encontró una nueva hipótesis, la de que los colonos se hubiesen mezclado con la tribu de los Lombee, pues estos individuos presentan rasgos caucásicos (como tez pálida y ojos claros), pero los estudios de ADN que se llevaron a cabo en la Universidad de Texas no arrojaron resultados concluyentes.

Es decir, a día de hoy, continua siendo un completo misterio la desaparición de la colonia perdida y permanece en el enigma que significaba aquella misteriosa palabra tallada en la madera “Croatoan”.

Y eso no es todo, la palabra esta asociada a extrañas desapariciones de ciudadanos de EE.UU. desde la fecha, aunque en este caso, realidad y leyenda se entrecruzan de tal manera que no es posible discernir donde termina la historia real y donde empieza el mito: poco antes de su muerte en 1849, y después de unos días en que estuvo desaparecido sin que aun hoy se tenga explicación de por que, Edgar Allan Poe fue encontrado deambulando por las calles de Baltimore susurrando la palabra “Croatoan”; la misma palabra se encontró garabateada en la revista de Amelia Earhart después de su desaparición en 1937; tallada en el poste de la cama donde el celebre autor de historias de terror Ambrose Bierce durmió antes de su desaparición en Mexico en 1913; rayado en la pared de la celda donde el famoso asaltador de diligencias Negro Bart habitaba antes de ser puesto en libertad y desaparecer en 1888; escrito en la ultima pagina del diario de a bordo del buque Carroll A. Deering cunado encallo, sin nadie a bordo, en el cabo Hatteras (no muy lejos de lo que había sido Roanoke Island) en 1921…

La ultima hipótesis es la menos aceptada al implicar cierto grado de explicación sobrenatural. Y es que esta tesis aboga por que la palabra “Croatoan” tallada en el lugar donde estaba la colonia, no era la solución al enigma, sino una pista, y que sería esta tribu quien tendría la respuesta.

Imagen cortesía de annoyzview.wordpress.com

Los Croatoans eran un pueblo fuertemente espiritista y que llevaba a cabo rituales, según cuentan, para que los muertos volviesen de sus sepulturas y ayudar en las cosechas. La versión de la tribu es que por aquella época, de manera súbita,  las especies de vida silvestre de los bosques comenzaron a morir de manera inexplicable. Según sus creencias, esto se debía a que se había liberado sobre la tierra un espíritu maligno y poderoso (que ellos asociaban a una especia de reptil o serpiente). Este espíritu, se habría apoderado de los colonos de tal manera que comenzaron a asesinarse y devorarse los unos a los otros y  afirman que fue la propia niña recién nacida quien llevo la “plaga” a sus tierras al estar poseída por esa especie de demonio.

De ser cierta la leyenda de los Croatoans al respecto de la suerte que corrieron los miembros de aquella “colonia perdida”, la celebración que aun hoy perdura en EE.UU. llamada acción de gracias, tal vez no fue un festín de pavo, sino de seres humanos.

¿Fue la colonia perdida victima del ataque de un espíritu maligno que empujó a sus ciudadanos a devorarse los unos a los otros en una «locura» similar a lo que sería una «plaga zombie«? A día de hoy, el misterio de la desaparición de 117 personas en los albores de la historia de EE.UU. sigue siendo un completo enigma.

Imagen cortesía de floresdeumdeserto.blogspot.com

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El Misterioso Origen de Marte

Marte esconde un misterio origen que la astronomía oficial no parece contemplar, en el siguiente vídeo, hablamos sobre Marte y Faetón (Phaeton), el planeta destruido por un terrible cataclismo hace miles de millones de años.