Mucho se ha hablado sobre vampiros durante 200 años, lo cierto es que quizás detrás del mito del vampiro existe bajo una densa masa de desinformaciones, un lecho de verdad que tal vez esconda una realidad sorprendente.
En el siguiente vamos ha hablar de las leyendas de los vampiros, su posible existencia, como son estos seres y que tipo de actos sobre humanos son capaces de ejecutar entre otras muchas cuestiones.
Para hablar de ello, traemos a Davis Parcerisa, estudioso del tema vampírico quien a buen seguro nos va a contar muchas cuestiones que desconocemos de esos misteriosos entes llamados Vampiros.
Todos recordamos nuestras anteriores vidas, lamentablemente, más o menos a los 6 años de edad, olvidamos tan valiosos recuerdos que mantenemos vivos entre los 2 y los 4 años.
En el siguiente videoprograma, os contamos sobre los recuerdos de vidas pasadas, ponemos algún sorprendente ejemplo de personas que recordaron perfectamente quienes eran en otras vidas e incluso comprobaron como sus recuerdos se ceñían al milímetro con la realidad.
Asimismo, explicamos que dicen las antiguas tradiciones sobre lo que debemos hacer para no olvidar nuestros pasados. Ligado a las llamadas aguas del olvido que sacian la sed pero borran nuestros recuerdos según la tradición órfica.
Existen misteriosos casos en los que una rara forma de energía se produce en el interior de los cuerpos de algunas personas, esa energía consume a las víctimas en enormes lenguas de fuego que parecen surgir del pecho de los afectados y que en pocos minutos les consume hasta los huesos.
Recientemente, ha habido un nuevo caso de Combustión Espontanea que nuevamente, la ciencia no consigue explicar.
De todo esto y sus causas es de lo que hablamos en este videoprograma con Vicente Fuentes, a lo largo del mismo, analizamos misteriosos acontecimientos que parecen rodear estos casos y que aparentemente tiene vinculación con otros temas que parecen distantes del caso de las llamadas Combustiones Espontaneas.
El desconocido rito del UrushDaur comenzó a practicarse hace aproximadamente 11.000 años por las primeras culturas que poblaron Mesopotamia. Su función principal consistía en arrebatar el espíritu de un cuerpo para albergar en el a otro ser.
Pese a lo increíble que parezca, los escritos sumerios originales encontrados en las ciudades del norte del actual Irak cuentan con detalles su práctica e incluso incorporan estadísticas de éxito, la correcta selección de los jóvenes candidatos y algunas de las más importantes posesiones efectuadas.
Podemos pensar que todo obedece a un mito o leyenda, pero la meticulosidad de los datos ofrecidos por aquellas lejanas culturas nos hace pensar seriamente que la usurpación de cuerpos por otras almas era un acto real que estaba limitado en su ejecución a los sacerdotes y sacerdotisas de aquellos ancestrales pueblos.
¿Puede que actualmente alguna poderosa facción de la oligarquía mantenga vivo semejante rito sangriento?
¿Qué su estirpe perdure para dominarnos intemporalmente?
¿Absurdo?… Quizás, no tanto.
En el siguiente videoprograma hablamos con detalle de todo esto
Recientemente, ha salido a la luz los llamados ciclos de Kondatriev que analizados prevén una gran guerra en un plazo no superior a 10 años, ciclos que parecen ser orquestados por poderosas entidades meta humanas que guían y controlan el destino de la Humanidad.
Asimismo, la constante aparición de Aurigas que como presidentes, ministros o secretarios de estado destruyen constantemente cualquier posibilidad de alcanzar un destino de Seguridad, Paz y Prosperidad para la raza humana.
¿Quién controla a esos Aurigas nefastos?, personajes como la recientemente fallecida Margaret Thatcher, manejan el timón de la historia para alcanzar el ansiado NWO (Nuevo Orden Mundial) por encima del bien estar de sus ciudadanos.
De todo esto y más hablamos en el siguiente videoprograma.
En el año 1855 unas extrañas marcas en la nieve, que fueron identificadas como huellas, aparecieron a lo largo de más de 150 kilómetros en la región de Devonshire, situada al suroeste de Inglaterra.
Aquel año, las nevadas habían sido especialmente copiosas en la isla británica. La mañana del 8 de febrero, los habitantes de la región de Devonshire descubrieron con asombro una serie de marcas en la nieve que fueron descritas como “marcas de pezuñas” dejadas por alguien o algo a lo largo de decenas de millas. Las huellas presentaban características sumamente extrañas, sus dimensiones eran de diez centímetros de largo por siete de ancho, marcaban un “paso” de unos veinticinco centímetros de largo, todas se encontraban perfectamente alineadas (como producidas por alguna extraña criatura que caminase sobre una sola pata o “a la pata coja”) así como que la nieve no estaba apisonada al fondo de las mismas, sino que por el contrario su marca era perfectamente llana, como si la nieve se hubiese derretido al contacto. A este respecto, algunos testigos afirmaron que jamas habían visto “huellas tan claramente marcadas en un campo de nieve” y que, tras ellas, la nieve tenía la apariencia de “haber sido marcada como por un hierro al rojo”. Ademas, no parecían desviarse ante ningún obstáculo. Así, si las huellas se detenían cerca de una valla de varios metros de alto, estas no bordeaban la estructura, sino que retomaban su camino inmediatamente detrás sin tampoco haber dejado marcas de haber saltado o sorteado la barrera de alguna manera. Lo mismo sucedía cuando las huellas llegaban a algún establo o pajar… sin embargo se tornaban aun mas enigmáticas cuando llegaban a alguna casa, ya que entonces, estas aparecían sobre el tejado de la misma o atravesaban un conducto de drenaje de solo 15 centímetros de diámetro.
Dibujo publicado en febrero de 1855 de las huellas observadas en Devonshire… ¿Qué extraño animal con cascos pudo dejar huellas alineadas de esa manera?
Los habitantes de la zona no daban crédito ante el hallazgo y no eran capaces de imaginar que animal habría podido dejar unas marcas similares a aquellas y como podía atravesar los diferentes obstáculos que se encontraba por el camino. Pronto, la palabra “diablo” comenzó a resonar en las mentes de los lugareños que, aterrorizados, evitaban salir por las noches. Así mismo, se crearon cuadrillas de hombres provistos de armas y perros de caza con la intención de “batir” aquel desconocido animal. Nunca fueron capaces de atraparlo, aunque algunos miembros de la patrulla habían afirmado que, al llegar a uno de los bosques cercanos, los perros habían comenzado a mostrarse inquietos y aullar, lo que había provocado una sensación de turbación entre los hombres que no se atrevieron a aventurarse en lo mas frondoso del mismo.
Una semana después del misterioso hallazgo, el 16 de febrero, el diario británico London Times se hacia eco de la noticia; pero quien más cobertura dio al extraño suceso fue el diario “Illustrated London News” que recogía la siguiente narración el 25 de febrero de 1855:
“… en toda la comarca, las huellas eran exactamente del mismo tamaño y el paso del mismo largo. Este visitante misterioso no pasó, en general, más que una vez por cada jardín o cada patio, así como por casi todas las casas de los barrios urbanos y en las granjas vecinas. […] Atravesaban los muros como si no constituyesen el menor obstáculo. Los jardines rodeados de altas empalizadas o muros, y cuyas puertas estaban cerradas, fueron tan cruzadas como aquellos que estaban sin protección. […] Dos habitantes de la comuna siguieron una linea de huellas durante tres horas y media pasando bajo hileras de arboles frutales en espalderas, perdiendo luego la pista de las huellas y reencontrandolas sobre el techo de las casas a las que su búsqueda les había llevado…”
Pronto las gentes londinenses tildaron a los habitantes de la provincia como poco versados y tendentes a la superstición y a los terrores infundados solo existentes en las humildes e iletradas mentes de los habitantes de los pueblos. Quien sí se interesó por el fascinante y extraño caso de las huellas fue un naturalista de Devonshire quien afirmó que tales marcas no podían corresponder mas que a alguna criatura única y no conocida, pero… ¿Qué animal de un tamaño posiblemente modesto podría haber recorrido una distancia de mas de 150 kilómetros en una sola noche en medio de una tormenta de nieve?
El famoso paleontólogo inglés Richard Owen afirmó que “ningún animal conocido deja un rastro de pasos rectilíneo, ni siquiera el hombre” y, al examinar los dibujos de las huellas, concluye de manera sorprendente que se debían al rastro de un grupo de tejones; hipótesis del todo descabellada pues las huellas no podían corresponder a un grupo de animales a menos que todos se hallan movido a la vez y pisando exactamente en el mismo lugar del compañero que le antecedía; además las huellas en ningún caso obedecían a la típica tipología de un animal con “garras”, si no que por el contrario eran similares a las de un animal con pezuñas. Otras hipótesis que fueron cayéndose una tras otra defendían ideas tan variadas como la obra de un bromista (¡), huellas de grandes pájaros empujados a las costas por el mal tiempo (probablemente una avutarda), sapos, una rata, una liebre coja e, incluso, no falto quien se atrevió a aventurar que había sido el rastro dejado por un canguro escapado de algún zoológico. La idea del marsupial respondió a la necesidad de buscar un animal que pudiese saltar algunos obstáculos para así apartar de las gentes la idea de que el diablo se había paseado por la región. La hipótesis nació de las palabras del párroco local, el reverendo Musgrave, en el sermón dominical ante sus asustados feligreses; de hecho, posteriormente, Musgrave declaró: “… no tengo confianza alguna en tal explicación […] pero la idea se opone a la impresión peligrosa, desagradable y falsa de que podía tratarse del diablo. Mi palabra fue en el momento oportuno y fue sin duda saludable”
Y es que la mayoría de lo habitantes de Devonshire continuaban creyendo que las huellas habían sido dejadas por el mismísimo diablo, aunque los mas escépticos aceptaban la idea de que el animal misterioso podría haber sido un burro por el tipo de huellas ya que estas parecían presentar características muy similares a las de un animal dotado de cascos en sus extremidades. Sin embargo, nadie fue capaz de explicar como un burro pudo haber trepado a los tejados de las casas, cruzar conductos de escasos centímetros de diámetro o atravesar el tercer piso de una casa…
Los meses pasaron, aquel extraño invierno de 1855 y su misterioso visitante se fueron y nunca más volvió a manifestarse. Los periódicos fueron poco a poco olvidando la noticia y el misterio aun perdura entre los investigadores que trataron de arrojar alguna clase de luz sobre tan enigmático rastro. Jamas se encontró el animal (conocido o por conocer) que hubiese sido capaz de dejar un rastro como aquel, las suposiciones que apuntaban a alguna suerte de fenómeno meteorológico tampoco resultaron para nada concluyentes.
Y estas no fueron las únicas marcas enigmáticas que aparecieron en algunos lugares del mundo. El Times del 14 de marzo de 1840 ya había dado testimonio de unas extrañas huellas que también se extendían a lo largo de varios kilómetros en Glenorchy (Escocia). También se encontraron “pisadas” similares en Nueva Zelanda (1886), en Nueva Jersey (1908), Bélgica (1945), nuevamente en Devonshire (1950), en Escocia (1952) y, más recientemente, en las laderas del monte Etna (Sicilia) en 1970. El Illustred London News también recogió, con posterioridad, el testimonio de un medico polaco de Heidelberg que afirmaba que en la frontera de Galitzia, en la Rusia polaca, se encuentran, todos los años, unas huellas completamente idénticas a las de Devonshire en la nieve. Según el testimonio de este anónimo corresponsal, “los habitantes las atribuyen a influencias sobrenaturales”.
¿Qué extraña criatura pudo haber dejado sobre la nieve semejante rastro? Más de un siglo y medio después, aquel misterioso visitante que recorrió las praderas de Devonshire durante la noche del 8 de febrero de 1855 permanece en el mas absoluto de los misterios…
¿Fue una extraña criatura demoníaca, como la que aparece en la imagen, la que se paseó por la región de Devonshire en 1855? Imagen cortesía de elcaminoacasa.com
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
Funcional
Siempre activo
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
Preferencias
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
Estadísticas
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
Marketing
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.