Mundo Desconocido

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Fenómenos sobrenaturales y fenómenos paralelos.

Debido a una serie de correos recibidos, creo conveniente explicar la diferencia entre la fenomenología de carácter sobrenatural y la de carácter paralelo, sobre todo aquella que está vinculada con el misticismo. Dada la extensión del mismo lo dividiré en dos partes, antes que venga alguno a quejarse de que tiene que leer durante un par de minutos.

La primera, más benigna, es la que está vinculada con la fenomenología sobrenatural vinculada a los santos. La segunda, más terrorífica está ligada a la demonomagia y demonolatría.

Dicho esto,  considero, que la fenomenoligía sobrenatural está vinculada al misticismo (entendiéndose por tal la unión o cercanía del hombre con la faceta ulterior de la realidad). Huelga decir que igual que existe el misticismo también existe el pseudomisticismo, el cual queda englobado dentro de los casos de histeria y/o paranoia de la que ciertos individuos adolecen. Dicho de otro modo, creen que alcanzan un estado místico cuando en realidad no es así.

La diferencia de los fenómenos sobrenaturales con respecto de los fenómenos paralelos es que en los últimos, aunque curiosos (excepciones que confirman la regla), no existe el elemento místico que los relaciona con la faceta ulterior de la realidad y pueden ser perfectamente explicados. Otro nombre que reciben los fenómenos paralelos es el de paranormales.

Así las cosas, puede decirse que existen dos tipos de fenómenos sobrenaturales básicos, aunque por el momento sólo hablaré de un tipo de ellos.

1.- Los fenómenos corporales de caracter milagroso, aquellos que Henri Bon llamáse prodigios biológicos, pueden dividirse a su vez den tres subgrupos:

a) Inedia. Aplicada al contexto sobrenatural es la falta de alimentación durante periodos prolongados de tiempo. Casos destacados al respecto son el de Luise Lateau, que estuvo catorce años sin probar bocado y el de Therese Neumann Konersreuth, que hizo lo propio durante más de treinta. Ambos casos siguieron un estricto control médico y científico. Pese a la busqueda de una explicación – en base a la más que razonable credulidad materialista – y a sostenerse una serie de hipótesis (suposiciones); por ejemplo alimentación a través de la piel y la respiración (lo más lógico), influjo de ondas electromagnéticas del Sol o la existencia de fuerzas cósmicas de vibración (que diría Buchinger) el hecho es genuino y auténtico, pues parece ser que los «santos» – entiéndase – llegan a un punto en el que no les es necesario el sustento que de común se provee el hombre. Cosa estas que no llama sino a la precaución, pues no por dejar de comer uno se hace santo aunque siendo santo uno deje de comer. La inedia, mal entendida, causa malnutrición y posteriormente la muerte por inanición en el individuo ya que no es una postura que se pueda adoptar, sino más bien es el efecto de una causa pretérita. Del mismo modo que no todos los ciegos pueden recuperar la visión, no todas las personas están llamadas a ser santos. Por mucho que le recuerden lo especial que es usted, lo más probable es que acabe teniendo un problema. Precaución.

   

Prahlad Jani, referente de inedia.

 

b) Las heridas sangrientas. Que pueden ser fenómenos paralelos (raros aunque explicables) o sobrenaturales. Estos casos aparecen bajo las siguientes formas: Lágrimas y sudor de sangre, sangría fresca en un cadaver después de un periodo tras la muerte y el sangrado de objetos. Como es natural la ciencia intenta explicar estos fenómenos y por lo general suele hacerlo, por ejemplo el sangrado de la sagrada forma que suele ser producido por un pequeño bacilo (Bacillus Prodigiosus) que produce una  coloración roja similar a la sangre cuando se encuentra al abrigo de la luz y a una temperatura de 15 a 20 grados (por ejemplo la que se alcanza dentro del fresco y seco sagrario). Se desarrolla, a veces, sobre el pan, la leche y las patatas expuestos al aire y da la impresión de ser sangre. Imagine si un neurótico – tal como expone Max Scheler – en su absolutización de lo relativo  eleva a la catégoría de fetiche una forma contaminada de estos bacilos que provocan conjuntivitis, queratitis e infecciones en heridas, riñones y vías urinarias, así como infecciones respiratorias, meningitis y endocarditis. Afectando particularmente a pacientes débiles, hospitalizados y a los que tienen la inmunidad disminuida por enfermedades sistémicas o tratamientos médicos inmunosupresores, que suelen ser el tipo de pacientes que van en romería a contemplar esta suerte de pseudomilagros.

Placa de Petri con una colonia de  Bacillus Prodigiosus

 

c) Estigmas. A lo largo de la historia se han documentado muchos casos de personas que – sin causa aparente – los padecieron , es decir, sufrieron heridas que por estimación eran semejantes a las que habría sufrido Jesús  durante su pasión. Ejemplos de ello son San Francisco de Asís, la beata María de Oignies (beguina ella), Santa Catalina de Siena, Therese Neumann, Santa Gema Galgani o Pío de Pietrelcina.

Las estigmatizaciones son  heridas de las que las ciencias médicas no logran la curación  de los  mediante tratamiento alguno (ergo hay control científico y médico), que no emiten olores fétidos sino aromas exquisitos, pese a ser heridas abiertas expuestas a infección y de larga trayectoria. Que no supuran ni necrosan la carne ni desangran al paciente.

En mi opinión creo que tiene más que ver con la mente del individuo que con la interacción de un ser preternatural, pues en otras cultaras, la estigmatización también se da aunque de forma diferente. Es decir, no imitan el patrón de las pretendidas heridas de Jesús.

    Therese Neumann estigmatizada.

Por último, dentro de los fenómenos sobrenaturales de tipo corporal se engloban también el fenómeno de la levitación y el de la bilocación, en los que el individuo puede vencer las leyes de la naturaleza – que es lo que es un milagro – y alzarse sobre una superficie ignorando la gravedad o estar y ser visto en el mismo lapso temporal en dos lugares a la vez.

 

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El hombre que iluminó el mundo.

Tras unos cuantos días ausente, dedicado a la investigación de diversos temas,  quiero llamar su atención sobre un hecho que considero bastante llamativo y con unas implicaciones más que evidentes. Hoy voy a comentarles algo acerca de

Nikola Tesla, científico serbio nacido en Smiljian, promotor y padre la electricidad comercial. Es conocido (pese a que algunos digan que no, por no saberlo ellos, baste decir que que la unidad que mide la densidad del flujo e inducción magnética del Sistema Internacional de Unidades es el Tesla, pero ese es un conocimiento no muy de andar por casa, claro) por sus numerosas y revolucionarias invenciones en el campo del electromagnetismo.

El efecto de transmisión inalámbrica de energía a receptores electrónicos (demostrado por el científico en 1893), sus contribuciones a la robótica, el control remto, el radar, las ciencias de la computación, la balística, la física nuclear y la física teórica son de sobra conocidos.

La fama de Tesla rivalizaba con la de cualquier inventor o científico en la historia, pero debido a su excéntricidad y a sus afirmaciones aparentemente increíbles sobre el posible desarrollo de innovaciones científicas y tecnológicas, fue relegado al ostracismo y considerado un científico loco. Muchas de sus teorías, esgrimidas por gente falta del escrupulo mínimo y necesario han servido para justificar delirios relacionados con temas ocultistas producto de la mente de estos sujetos y no del estudio de los mismos. De hecho, el monstruo que es la Nueva Era, envilece a tan insigne sabio cada vez que lo menta.

Puede decirse, sin género de duda alguna, que Nikola Tesla ha sido una de las figuras más decisivas para el progreso científico y tecnológico de la humanidad en toda la historia conocida y parte de la prehistoria que podría haber llegado a más de no ser porque Thomas Alva Edison cospiró en su contra. Tesla,  autodidacta  como era, multidisciplinar, fue uno de los fundadores de la industria eléctrica, el padre de la corriente alterna (ganando en justa lid, y por la mano, a Edison) así como el inventor de la radio (como dictaminó en 1970 el Tribunal Supremo USA frente a la controversia suscitada por los herederos de Marconi, que sólo fue un pechero de Edison). Nos legó los altavoces, las luces de neón, los mandos a distancia o los alternadores.

Por aquello de que no hay mal que cien años dure («ni cuerpo que lo resista», que diría Mario Moreno) un grupo de personas decididas a reivindicar su figura y su obra ha conseguido una hazaña del calibre de las que Tesla solía ejecutar, recaudando 800.000 dólares en menos de una semana (ya han superado el millón).

Si lo desea, usted puede sumarse y contribuir aquí, página que me hace gracia por su simpático lema, que reza:Vamos a construir un maldito museo para Tesla

La idea es adquirir Wardenclyffe Tower, en Nueva York, donde en tiempos estuvo situado hasta 1917 el laboratorio de Tesla, y que actualmente se encuentra a la venta por 1,6 millones de dólares con el propósito de convertir el recinto en un monumento histórico visitable y que permita conservar y transmitir el legado de Tesla, que no fue poco.

Parece que es más productivo «mover el hongo» que decir a los demás lo que tienen que hacer – como desde hace algún tiempo se viene demostrando – y parece, también, que aquel hombre que iluminó el mundo, ahora, brillará con luz propia.

Si les interesa la figura de Tesla les propongo escuchen el siguiente audio.

 

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Gauss, La Amenaza Real

Hace unas semanas hablamos sobre la posibilidad de que un virus estuviese saqueando la economía mundial, aquella teoría nacía de otro virus, Flame.

Como si el tiempo avalase en ocasiones nuestras hipótesis, una noticia ha saltado a los medios de comunicación, un virus ha infectado algunos de los sistemas bancarios de Oriente Medio.

En el siguiente vídeo hablamos en detalle sobre esta teoría que va cobrando peso, asimismo, en la web de www.mundodesconocido.es podéis ver la noticia que pese a no haber tenido mucho eco, consideramos muy importante.

La noticia saltó el 10 de Agosto de este año

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El Misterio de los Biorritmos y… más cosas

Hace más de 100 años, una serie de médicos europeos de manera simultanea, descubrieron los llamados biorritmos, lo cierto es que esos ritmos biológicos tienen un fondo real y almacenan un misterio mucho mas importante de lo que a primera vista pueda parecer.

El siguiente vídeo, hablamos sobre ese enigma. No dejéis de verlo.

[http://www.youtube.com/v/jp-gNGoc-OI]

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Psicosis

Siguiendo con la serie de artículos de patologías mentales que me he propuesto escribir, quiero hablarle sobre un trastorno de personalidad sumamente curioso. Como en ocasiones anteriores, no persigo sino informar al lector, grosso modo, sobre las diversas enfermedades mentales que se ocultan detrás de ciertos comportamientos. Hoy voy a tratar el asunto de la psicosis.

Desde un punto de vista netamente psicológico, por  psicosis se entiende, de forma  genérica, el estado mental que se caracteriza por la pérdida de contacto con la realidad.

Stedman definiría la psicosis como un desorden mental severo, con o sin daño orgánico, caracterizado por un trastorno de la personalidad, la pérdida del contacto con la realidad y causando el empeoramiento del funcionamiento social normal.

Evidentemente, esto trae aparejadas una serie de implicaciones que sitúan a la psicosis como una enfermedad mental que presenta un desvío en el juicio de realidad. Que tampoco hay que confundir con insuficiencia de juicio propia de la oligofrenia, del debilitamiento de las demencias, y de la suspensión del juicio de los estados confusionales (delirantes), aunque todas ellas tengan que ver con una distorsión de la percepción de la realidad por parte del individuo. La psicosis no es una deformación, es la perdida total del cualquier punto de referencia con respecto a lo que entendemos por realidad (la puntualidad de estos brotes y su efecto difiere según la afección). Por lo general el sujeto carece de la introspección necesaria acerca de lo extraño de su conducta o sus pensamientos – que cree dentro de la normalidad o inherentes al ser humano – los cuales  terminan por provocar una grave disfunción social.

Como lo lee.

Las personas que  padecen este trastorno son las denominadas psicóticas, que no ha de confundir con los psicópatas ya que actualmente, dicha terminología (psicótico) se emplea con demasiada alegria, incorrectamente, como sinonimia de psicopático.

Los afectados por la psicosis presentan alucinaciones, delirios (siempre que se encuentren en este  estado), evidentes trastornos formales del pensamiento (cambios de las relaciones semánticas y sintácticas, como se puede ver claramente en un montón de «misterios y verdades reveladas», de ahí la importancia de conocer el significado de las palabras que se nos dicen), manifiestando además cambios en su personalidad.

Tales síntomas suelen ir acompañados de un comportamiento inusual o extraño, así como por una dificultad extrema a la hora de interactuar socialmente o de una incapacitación para llevar a cabo actividades cotidianas de lo más ordinario. Una amplia variedad de elementos del sistema nervioso, tanto orgánicos como funcionales, pueden causar una reacción psicótica. Esto ha llevado a la creencia que la psicosis es como la «fiebre» de las enfermedades mentales, un indicador patogénico serio aunque no específico. Dicho de otro modo, la psicosis indica enfermedad mental, pero no indica que tipo. Esto se debe al grado y efecto que la misma produce en el individuo. Por ejemplo, los neurótícos de tipo histérico suelen ser afectados por una psicosis de tipo depresivo.

Valga enumerar una serie de síntomas (los más comunes), que pueden hacer pensar que nos encontramos ante un paciente psicótico:

1.- Cambios bruscos y profundos de la conducta. Ahora te amo, ahora te odio. Sin impasse.
2.- Mutismo. Replegarse sobre sí mismo, sin hablar con nadie.
3.- Creer sin motivos que la gente le observa, habla de él o conspira contra él.
4.- Soliloquio. Hablar a solas creyendo tener un interlocutor, tener visiones o recibir mensajes (alucinaciones visuales y auditivas) sin que existan estímulos externos. Cosa que muy a menudo sucede en el farragoso ámbito en el que nos venimos moviendo (usted y yo).
5.- Períodos de confusión mental o pérdida de la memoria.
6.- Sentimientos de culpabilidad, fracaso, depresión. Pecado.

Cabe destacar, que algunos de estos síntomas también pueden experimentarse en condiciones no psicóticas, por ejemplo el abuso de sustancias, trastornos de personalidad, eventos estresantes (distresantes), situaciones límite, momentos graves de neurosis (por ejemplo ciertas neurosis de tipo histéricas, que no dejan de ser psicosis depresivas) y momentos de conversión (si piensa usted que es conversión religiosa,  básicamente eso es). De hecho, el continuo abuso de sustancias – cuanto más potentes más fácil – o la exposición continuada (voluntaria o no) a situaciones estresantes, sin duda acabará en brote psicótico. Dicho de otro modo: Irás y no volverás.

Por no aburrirle con la extensísima y muy completa disertación sobre la psicosis que aparece en el diccionario enciclopédico de la psique de L. C. Béla Székely, intentaré sintetizar (más o menos, más menos que más) el asunto de la psicosis a modo de conclusión.
Podemos afirmar que la psicósis es una enfermedad que se manifiesta por trastornos de la conciencia, o sea en la alteración de la capacidad del individuo para reflejar exactamente el mundo que le rodea e influir sobre él con un fin determinado,  que como en el resto de las demás enfermedades del hombre es producto la alteración de interacción normal del organismo y el medio ambiente. Cuyas carácterísticas provoca la disrrupción con la realidad y el entorno por parte del individuo generando, consecuentemente, la incapacidad del mismo para la emisión de juicio con respecto de los hechos, así como una serie de pensamientos ilógicos e irracionales que sólo obedecen al distanciamiento de la realidad del sujeto afecto y no a otra cosa.