Mundo Desconocido

Extraño

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Extraña Coincidencia

Un curioso relato escrito hace más de 80 años, parece ceñirse misteriosamente a la actualidad que vivimos, como poderes ocultos compran países, declaran guerras, crean leyes…

Una especie de poder detrás del trono que Giovanni Papini pudo predecir quizás al milímetro en su libro Gog, hemos tenido constancia de este relato gracias a Antonio F.G. seguidor de MD y nos ha parecido tan interesante que hemos decidido leerlo en el siguiente videoprograma.

Esperamos que os guste.

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Venenos. Segunda parte: Compuestos Orgánicos Volátiles.

Volátil

Lo prometido es deuda. Por ello es que hoy les presento la segunda parte de la saga «Venenos». Que ya les digo que será menos «truculenta» (a petición popular) que la anterior, aunque igualmente interesante.

Hoy día, existen situaciones o dependencias donde pueden darse exposiciones intensas a cierto tipo de sustancias contaminantes, pero también, más frecuentemente, situaciones de exposiciones a tóxicos en baja concentración que a largo plazo  pueden acabar erosionando la salud de una forma menos perceptible, pero más contundente. Y es que las recomendaciones diarias o exposiciones recomendadas quedan en agua de borraja debido a este hecho.

Vivimos en el tiempo de: «Por un poco no pasa nada», pero es la suma de esos pocos la que realmente está causando estragos. Por ponerles un ejemplo, los móviles vienen marcados con las radiaciones que emiten y cómo éstas están dentro de los márgenes de tolerancia Watio/Kilo. Ahora cojan cincuenta o sesenta móviles, réstenle uno (yo no uso), y métanlos todos en un autobús interurbano, tren o metro (con conexión wi-fi, que somos muy modernos) y sumen todos los Watios/Kilo emitidos al unísono. El margen no sólo se agranda sino que sobrepasa los límites establecidos (de los que hay que decir que en España son mucho más grandes que en casi cualquier país y no porque seamos de una pasta «especial»).

Otro ejemplo sería el tan aclamado flúor. Un dentífrico no contiene unas dosis excesivas de flúor, el agua lo contiene dentro de unos márgenes de salubridad, los chicles y caramélos también hacen lo propio con este elemento, algunas sales de mesa y otros tantos elementos. Ahora, sume las dosis de todos los elementos que lo contengan y de los que haga uso y verá como cambia el cuento.

De móviles y «flúores», les hablaré en otra ocasión. Hoy les hablaré del aire que respiramos ya que, desde mi óptica particular, considero que el aire es un factor determinante a la hora exponernos a ciertos tipos de tóxicos.

A muchas personas les preocupan problemas tales como la contaminación atmosférica urbana, que traducen – de una manera tan televisiva como sintética – en el humo de los coches (malo), el humo de las fábricas (malo, malo) y el de los cigarrillos de los fumadores (malo, malo, más que malo). Sin embargo, es más que probable que la contaminación del aire que más esté castigando nuestra salud no sean precisamente ésas, sino la que respiramos dentro de los edificios.

Los occidentales pasamos la gran mayoría de nuestro tiempo, dentro de espacios cerrados de toda índole y condición, como puedan ser: nuestros hogares, centros de estudio, de trabajo, comerciales o de ocio1. La contaminación que hay dentro de uno de estos lares es, de hecho,  varias veces superior a la que hay de media en una calle sumamente poluta.

Es un hecho, conocido por la comunidad científica2, que buena parte de nuestra exposición a contaminantes, se da en nuestros propios hogares. Y ello es algo que ha de movernos a reflexionar y, sobre todo, a actuar ya que en nuestras moradas pueden acumularse una ingente cantidad de agentes químicos nocivos procedentes de diversas fuentes, entre las que podemos destacar los compuestos orgánicos volátiles.

Los compuestos orgánicos volátiles (COVs, en adelante) son destacados contaminantes del aire. Normalmente se trata de hidrocarburos que a temperatura ambiente normal tienden a ser gaseosos y, por lo tanto, que pueden ser respirados. Por ejemplo ambientadores.

En las ciudades, verbigracia, se generan ingentes cantidades de COVs por la combustión de gasolina, y generan un considerable problema ambiental y sanitario, ya que no sólo son contaminantes dañinos por sí mismos, sino que al mezclarse con los óxidos de nitrógeno generan ozono, que por su parte es muy problemático también (sobre todo por la acción de los terpenos, que al combinarse con el ozono de los espacios cerrados producen formaldehido). Esta importancia de los COVs (por ejemplo el CO2) como contaminantes atmosféricos a gran escala ha atraído más atención legislativa que la que tiene que ver con la exposición más directa a ellos de las personas en edificios, por ejemplo. De hecho existe una serie de científicos que argumentan que las leyes sobre las emisiones de CO2, en realidad no obedecen al asunto del calentamiento global3 (aunque bien pudieran agravarlo), sino a que la combustión de ciertos elementos generadores de COVs nos está matando (cosa que evidentemente no aparecerá en la oracular pantalla de un televisor).

En los espacios cerrados pueden acumularse mucho más contaminantes volátiles al ser liberados desde disolventes, pinturas, pegamentos, plásticos, ambientadores y productos de limpieza (no sólo el humo de un cigarrillo, sino también el incienso que tanto le gusta y le relaja, porque usted es muy espiritual ¿verdad?). Según la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA) de los EE.UU. la concentración de estos compuestos suele ser varias veces más alta (más del doble en promedio según diversas fuentes), en espacios cerrados (como puedan ser los domicilios particulares) que en el exterior. En algunos casos – agárrese la peluca –  hasta 10 veces más alta que en el exterior en una planta petroquímica. Casi nada.

Son cientos de sustancias contaminantes diferentes. Entre los compuestos orgánicos volátiles tenemos sustancias como el formaldehido o el clorobenceno, y disolventes como benceno, tolueno, xileno, acetona, y percloroetileno (o tetracloroetileno).

Estas esencias pueden ser encontradas, en disolventes de pinturas y lacas, en las colas de los aglomerados de madera (que nunca fueron tan ecológicos como usted creía ya no sólo por la melanina4), y en determinados materiales de construcción, antipolillas, ambientadores, fragancias, fijadores para el cabello, aerosoles, pesticidas domésticos, cosméticos, pegamentos, limpia grasas, alfombras, impresoras (el tóner es carcinógeno) o materiales de dibujo y artesanía.

Algunas situaciones que pueden dar lugar a una prolongada exposición a compuestos orgánicos volátiles son: estar en una casa nueva con mucha madera conglomerada (o haber amueblado con mucha madera nueva de ésa clase, por ejemplo la de los muebles desmontables), haber usado determinados limpiadores químicos, haber hecho una reforma en casa, haber usado disolventes, pinturas o pesticidas, etc.

Los síntomas más inmediatos, por ejemplo ante exposiciones intensas, son irritación de la conjuntiva, molestias en nariz y garganta, cefalea, reacción alérgica de la piel, disnea (dificultad para poder respirar), náuseas, fatiga, mareos…

El vapor de formaldehido  llega a provocar  sangrado nasal si la exposición, además de prolongada, es fuerte.

Otras manifestaciones causadas por los COVs son trastornos de memoria, pérdida de coordinación, problemas visuales e hipersensibilidad entre otras.

Los efectos sobre la salud que pueden generar son muy variados dependiendo de cada compuesto volátil en particular. Muy frecuentemente, pueden acabar generando daños al sistema nervioso, al hígado o los riñones, que actúan como órganos diana.

Entre los compuestos volátiles se cuentan sustancias muy tóxicas. Por ejemplo, que pueden causar cáncer. Como el benceno, el óxido de estireno, el percloroetileno o el tricloroetileno. Otras, además de eso, pueden causar alteraciones hormonales, como sucede con el estireno o el formaldehido.

Muestra del carácter hostil de estos compuestos son los estragos que hacen en los embriones en los laboratorios de fecundación «in vitro», en los que hay que adoptar medidas extremas para filtrarlos y eliminarlos del aire (mediante cosas tales como filtros especiales con carbón activo y otros sistemas que deben ser continuamente vigilados).

La contaminación por COVs en los hogares es algo sobre lo que apenas se hace seguimiento alguno, a pesar de que se sabe que puede tener efectos sanitarios importantes. Y las normas existentes son muy limitadas a la hora de prevenir el problema debidamente. Es cierto que se ha hecho cierto esfuerzo, por ejemplo, para reducir la liberación de COVs debidas a los disolventes, pero queda demasiado por hacer en ése aspecto y en otros.

Otro factor, igualmente preocupante, es el polvo  que inhalamos de continuo en casa, pudiendo hacer que una amplia serie de contaminantes pasen a nuestra sangre a través de la respiración. Cada día respiramos entre 15.000 y 20.000 litros de aire. Por otro lado, pasamos cerca de un 70% de nuestro tiempo en espacios cerrados (16.8 horas de media con una tolerancia aproximada del ± 10%, para una ciudad media como Madrid5).

En el año 2009, varias instituciones científicas de EE.UU., con apoyo de la Agencia de Protección Ambiental, publicaron un informe  muy elocuente. Se tomaron muestras en el aire  de diferentes dependencias de numerosas casas, reconociendo más de 400 sustancias compuestos químicos. Había, por ejemplo, residuos de DDT en la mayoría de las casas,  y de PCBs en más de la mitad de ellas , pese a ser sustancias prohibidas hace muchas décadas. También altos niveles de pesticidas como el diazinon o el  clorpirifos. Y por supuesto,  ftalatos  de las fragancias. También quedaron 120 sustancias sin identificar (muchas de ellas con estructuras semejantes a las de las fragancias sintéticas).

En 2003 la Universidad de Exeter  analizó para Greenpeace el polvo de gran cantidad de casas de países europeos , como España. La muestra podía ser indicativa de lo que puede respirarse en cualquier hogar convencional. Detectándose alquilfenoles, ftalatos, el insecticida permetrina, retardantes de llama, compuestos organoestánnicos, parafinas cloradas (velitas de hippy), etc.

Sustancias, todas, que se asocian  (siempre por estudios científicos) a diferentes problemas de salud , a veces a niveles bajos de concentración, a problemas como cáncer, daños al sistema nervioso, alteraciones hormonales y perturbaciones inmunológicas.

Otros estudios se han centrado en medir solo algunos contaminantes hormonales en las casas, como alquilfenoles o ftalatos, arrojando datos igualmente alarmantes.

Se ha estudiado, por ejemplo, la concentración de contaminantes -ftalatos, bisfenol A, alquilfenoles…- que situaciones como la descrita pueden estar originando en sectores de población muy sensibles como los niños. Y ello está causando gran inquietud.

Las sustancias químicas tóxicas que acaban integrando la composición del polvo doméstico proceden en buena medida de cosas que hay en nuestras casas: electrodomésticos y aparatos electrónicos, suelos de PVC, tejidos, muebles, alfombras y moquetas, productos de la limpieza, pinturas, juguetes, productos de aseo, perfumes, ambientadores o pesticidas domésticos.

Por otra parte tenemos que bastantes personas, por ejemplo, viven junto a instalaciones industriales desde las que pueden emitirse grandes cantidades de contaminantes químicos (refinerías, industrias del cloro, papeleras, metalúrgicas, incineradoras o plantas de tratamiento de residuos tóxicos). Y también hay que estar atentos a otras zonas donde se utilizan profusamente productos químicos tales como los pesticidas en algunas áreas agrícolas. Vivir cerca del campo (o en dentro de él) se ha convertido en lo contrario a lo que debería.

Pero no hace falta que ésas fuentes de emisión o vertido de contaminantes estén a nuestra vista para que puedan alcanzarnos, no.  Debido a su volatilidad  muchos de ellos de ser transportados hasta nuestra casa por el aire, cuando no por el agua. Ya que el pesticida del campo lejano se filtra al acuífero del que nos proveemos de agua.

Además de la contaminación industrial, está también la generada por los grandes núcleos urbanos. Muchos cientos de millones de personas, según la OMS, viven en ciudades con un aire que no se considera saludable. Y se sabe que la polución atmosférica urbana viene de la mano con un mayor riesgo de afecciones tales como asma, alergias o problemas cardiovasculares. Si ha decidido tirar sus velitas, su incienso y sus ambientadores, no tiene ningún tipo de garantía. Al abrir una ventana entrará por ella lo de otro y malo será que entre lo de su «bencino»6. Que a lo peor le entran en casa Bayer y Nemacur.

Continuará…

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1.- Paradójicamente no se puede fumar porque es malo y mata, pero sí que se pueden emplear químicos altamente tóxicos (cuando no explosivos) para crear efectos visuales en forma de luz, humo, sonido, etc…

2.- Por ejemplo en los siguientes estudios:

a) Opinion on risk assessment on indoor air quality. Scientific Committee on Health and Environmental Risks (SCHER). Approved by the SCHER at the 17th plenary of 29 May 2007 after public consultation.

b) Total health assessment of chemicals in indoor climate from various consumer products. Allan Astrup Jensen  FORCE Technology and Henrik N. Knudsen SBi-Danish Building Research Institute. Survey of Chemical Substances in Consumer Products, No. 75 2006. Environmental Protection Agency. Ministry of the Environment. Denmark.

c) What household chemicals and products can pollute indoor air?. The SCHER opinion states.

3.- De hecho, la temperatura media de los planetas del sistema solar a aumentado.

4.- Es el plástico que da apariencia de madera veteada a los tableros de aglomerado. Por su elevado contenido en nitrógeno han sido utilizados fraudulentamente para adulterar alimentos para mascotas y para humanos. De esta forma simulan tener un mayor contenido proteico del producto, aunque lo vuelven tóxico.

En 2007 se detectó esta adulteración en alimentos de mascotas exportados desde China a EE. UU.. Al año siguiente se detectó en China la misma alteración en productos lácteos para bebés. Se detectó esta adulteración en leche, helados, yogures y masa para pizzas.

5.- En ciertas poblaciones de EE.UU. el porcentaje sube a 90% con tolerancia del ±1%.

6.- Entiéndase como una alusión al benceno.

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Venenos. Primera parte: Disruptores endocrinos.

 

Efectivamente, el presente artículo es tan poco halagüeño como el título que lo encabeza, no obstante creo necesario volver a incidir sobre la suerte de venenos que nos rodean y como algunos de ellos nos afectan. En formato de saga, le presento el primero de ellos. Ruego, por favor, que la extensión del mismo no les impida documentarse.

Un disruptor endocrino, también llamados disruptores/interruptores hormonales (en inglés, endocrine disruptor o EDC, Endocrine Disrupting Chemicals), es una sustancia química, ajena al cuerpo humano o a la especie animal a la que afecta, alterando el equilibrio hormonal de los organismos de una especie,  generando la interrupción de uno o varios procesos fisiológicos controlados por hormonas, o de generar una respuesta de mayor o menor intensidad de lo normal.

Variados en número y estructura, pueden tener un origen natural o artificial.

Cuando de común se habla de disruptores endocrinos, se hace referencia a aquella sustancias contaminantes  que tienden a causar:

a) Infertilidad

b) Cambio de sexo1.

La principal vía de exposición humana a estas sustancias es la alimentación, especialmente por la contaminación procedente de materiales que están en contacto con alimentos, ya sea durante su procesamiento (químicos en su crecimiento o preparado) o en envases y recipientes alimentarios (tales como latas de conserva o biberones).

La relación entre respuesta y dosis no es lineal y pueden observarse diferentes modelos incluso en dosis bajas de unas pocas partes por billón. Los modelos más comunes son:

1.- Aumento acelerado: A una mayor dosis, una mayor respuesta, con variación monótona y agravamiento progresivo de los efectos.

2.- Efectos agravados para dosis muy bajas o altas.

3.- Efectos agravados para dosis intermedias.

Si tenemos en cuenta la latencia o retraso de los efectos respecto de la exposición, y los efectos acumulativos en el medio o en organismos, se deduce la dificultad de establecer un modelo único de acción y de establecer los valores límite.

Los disruptores endocrinos tienen características peculiares en su toxicidad. Dichas características son:

a) El momento de la exposición es decisivo para poder diagnosticar la gravedad del efecto y la evolución posterior. Hay efectos distintos dependiendo de la fase del desarrollo (embrión, feto, organismo perinatal o adulto). Las lesiones pueden llegar a ser irreversibles si la exposición se da en períodos con una elevada diferenciación celular2.

b) Los efectos no aparecen en el momento en que se da la exposición. En la mayoría de los casos, dichos efectos son observables en la progenie. Si la exposición ha sido de tipo embrionaria, las consecuencias no son evidentes hasta que se alcanza el estadio adulto del individuo.

c) Dadas las complejidades mencionadas anteriormente, no hay una dosis de exposición umbral que muestre un efecto tóxico del compuesto. En  caso de haberla, se trata de un nivel inferior al reconocido como límite de seguridad para otros aspectos toxicológicos.

d) Actualmente se sabe de la existencia de casos en que se produce una acción conjunta de varios disyuntores endocrinos. Es decir, se pueden experimentar efectos sinérgicos, aditivos o antagónicos3.

latas

En animales,  tras exponer embriones en desarrollo a estos contaminantes, se ha observado efectos permanentes sobre la salud  al llegar al estado adulto. Por ejemplo:

1.- Niveles anormalmente altos o bajos de ciertas hormonas en sangre. Consiguiente aparición de enfermedades hormono-dependientes: disfunciones tiroideas4, alteraciones en el crecimiento, disfunciones metabólicas congénitas.

2.- Reducción de la fertilidad (menor eficacia del apareamiento) y aumento de la esterilidad, en ocasiones acompañada de alteraciones de la conducta sexual y del sistema inmunitario.

3.- Modificación de caracteres sexuales secundarios y alteraciones anatómicas:

a) Masculinización de hembras.

b) Feminización (desmasculinización) de machos (reducción de tamaño de testículos y pene.

c) Testículos retenidos en abdomen (criptorquidia).

d) Tumores y malformaciones en órganos sexuales femeninos (trompas de Falopio, útero y cérvix) y masculinos.

e) Alteraciones óseas: pérdida de densidad y malformaciones.

(Imagen «eliminada» por los electroduendes)

A esto se ha de añadir que:

Los efectos de estas sustancias son diferentes al actuar sobre el embrión, el feto, el recién nacido o el adulto.

Los efectos son mayores en recién nacidos e individuos jóvenes que en adultos.

Si la exposición se produce sobre individuos jóvenes, los efectos a largo plazo son mayores, aunque pueden demorar su aparición hasta la madurez.

Por otro lado, ahora – que no antes – se empiezan a vincular varias enfermedades posiblemente originadas  por la presencia en el ambiente de sustancias con capacidad de alterar los equilibrios hormonales, aunque – por el el momento – falta establecer el mecanismo concreto que explica estos cambios.

Vistos en humanos, han sido, los siguientes efectos:

1.- Deterioro de la salud reproductiva humana.

a) Drástica disminución del recuento espermático en países desarrollados, hasta del 50%.

b) Mayor incidencia de criptorquidias, hipospadias y otras alteraciones en el desarrollo del aparato genitourinario.

c) Aumento de alteraciones del desarrollo sexual (menarquia precoz en niñas5, ginecomastia6) y de enfermedades hormono-dependientes como la endometriosis7.

d) Aumento de la incidencia de tumores en órganos sexuales: mama, útero y ovarios; próstata y testículos.

2.- Mayor incidencia de abortos, bajo peso al nacer y malformaciones congénitas.

3.- Problemas en el desarrollo del sistema nervioso central. Problemas de concentración y aprendizaje.

4.- Alteración de los niveles de hormonas tiroideas y sexuales.

Algunos disruptores endocrinos famosos son:

Alquilfenoles: p-nonilfenol, octilfenol.

Bisfenol – A, del que próximamente les hablaré.

Ftalatos

Estireno

DDT (diclorodifeniltricloroetano), insecticida.

Dioxinas (PCDDs) y furanos

Disolventes: 1,2,4-triclorobenceno, percloroetileno, octacloroestireno

PBDE (Polibromodifeniléteres)

PBB (Polibromuros de bifenilo)

PCBs (policloruros de bifenilo), lubricantes y refrigerantes industriales8.

Resorcinol. Antiséptico dermal para cerca del 80% de colorantes y fármacos.

Tributilestaño

Entre otros.

Continuará…

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1.- Bien es cierto que en humanos maduros  no tienen un efecto tan radical como en peces e invertebrados, pero sí que afectan a la fertilidad, al sexo del embrión (nacer sólo niñas, verbigracia) y pueden provocar pequeñas deformaciones como genitales ambiguos o testículos invaginados que no bajan al escroto.

2.- Organogénesis.

3.- Olmos Ruíz, Begoña T. (2005). Exposición medioambiental a xenoestrógenos y riesgo de criptorquídia e hipospadias. Editorial de la Universidad de Granada.

4.- Tan de moda en nuestros días. ¿Qué hay más ordinario que una operación de tiroides?

5.- Menstruaciones precoces. En caso extremo disminorreas (las tan comunes «menstruaciones dolorosas», que de común no tienen nada).

6.- Engrandecimiento patológico de una o ambas glándulas mamarias en el hombre.

7.- Crecimiento anómalo del tejido endometrial (endometrio) fuera del útero. Una enfermedad, dicho sea, bastante rara hasta hace poco.

8.- Por poner algunos ejemplos ilustrativos:

En 1933, se vieron los efectos sobre la salud de la exposición de los trabajadores que manipulaban estas sustancias en su planta de Alabama.

En 1935, Monsanto compró la compañía y se encargó de la producción en Estados Unidos y de la licencia internacional sobre el proceso de fabricación. General Electric (GE) fue una de las últimas compañías estadounidenses en incorporar a los PCBs en su producción.

Entre 1952 y 1977, la planta de GE en Nueva York había vertido más de 230,000 kilogramos de residuos de PCB al río Hudson. Los PCBs fueron los primeros compuestos descubiertos en el medioambiente  que estaban más  alejados de su fuente de emisión, descubrimiento realizado por científicos suecos que estudiaban el DDT.  Los efectos de una exposición aguda al los PCBs eran bien conocidos por las compañías que siguieron los procesos de fabricación de Monsanto, pues vieron los efectos en sus propios trabajadores que habían estado regularmente en contacto con el producto. El contacto directo con la piel produce una severa reacción similar al acné, llamada cloracné.  La exposición aumenta el riesgo de cáncer de piel,  cáncer de hígado, y cáncer de cerebro. Mientras se demoniza el tabaco (que ya les digo que tampoco es bueno). A este punto, Monsanto intentó durante años minimizar los efectos nocivos sobre la salud de la exposición a los PCBs para poder continuar con las ventas. Los efectos perjudiciales sobre la salud humana debido a la exposición a PCBs se hacen innegables después de dos incidentes separados en los que aceite de cocinar contaminado envenenó a miles de residentes en Japón y Taiwán, lo que condujo a una prohibición internacional del uso de PCBs en 1977.

Mientras, en España padecíamos el síndrome tóxico que se achacó al aceite desnaturalizado de colza, cuando en realidad aquella epidemia estaba producida por los femanifos de los pesticidas nematicidas organofosforados de la casa Nemacur con los que se trataban los tomates. Por aquel entonces el que fuera ministro de Trabajo, Sanidad y Seguridad Social, Jesús Sancho Rof, merecedor de un escarmiento público como poco, tranquiliza a la población, vía televisiva, diciendo: «El mal lo causa un bichito. Es tan pequeño, que si se cae de la mesa, se mata».  A día de hoy, si se quiere optar a la indemnización se ha de obviar que nos envenenasen con pesticidas, a la vez que se ha de cargar contra el aceite de colza.

Recientes estudios* demuestran la interferencia sobre el sistema endocrino de ciertos compuestos pertenecientes a los PCBs que son tóxicos para el hígado y la glándula tiroides, incrementa la obesidad infantil en niños expuestos antes de su nacimiento, y pueden aumentar el riesgo de padecer diabetes. Por lo que quizás tampoco la culpa sea de los «malignos» – y entiéndase bien – bollos. Si un niño tiene más tetas que su madre, a parte de esto tiene un problema hormonal.

* Por ejemplo:

Kodavanti P. (2006). «Neurotoxicity of Persistent Organic Pollutants: Possible Mode(s) of Action and Further Considerations». Dose Response 3 (3): pp. 273–305. doi:10.2203/dose-response.003.03.002. PMID 18648619.

Mullerova D, Kopecky J, Matejkova D, Muller L, Rosmus J, Racek J, Sefrna F, Opatrna S, Kuda O, Matejovic M (December 2008). «Negative association between plasma levels of adiponectin and polychlorinated biphenyl 153 in obese women under non-energy-restrictive regime». Int J Obes (Lond) 32 (12): pp. 1875–8. doi:10.1038/ijo.2008.169. PMID 18825156.

«Polychlorinated biphenyls and terphenyls (EHC 2, 1976)». International Programme on Chemical Safety. Consultado el 14-03-2009.

Uemura H, Arisawa K, Hiyoshi M, Satoh H, Sumiyoshi Y, Morinaga K, Kodama K, Suzuki T, Nagai M, Suzuki T (September 2008). «Associations of environmental exposure to dioxins with prevalent diabetes among general inhabitants in Japan». Environ. Res. 108 (1): pp. 63–8. doi:10.1016/j.envres.2008.06.002. PMID 18649880.

Verhulst SL, Nelen V, Hond ED, Koppen G, Beunckens C, Vael C, Schoeters G, Desager K (January 2009). «Intrauterine exposure to environmental pollutants and body mass index during the first 3 years of life». Environ. Health Perspect. 117 (1): pp. 122–6. doi:10.1289/ehp.0800003. PMID 19165398.

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¿Una mujer al frente de la Iglesia Católica? La Leyenda de la Papisa Juana

Ya que el tema del Papado (por razones obvias) es la moda del momento y que yo mismo he abordado en un par de artículos anteriores haciendo publicas mis sospechas sobre que ocurrió en realidad con Benedicto XVI y la figura del nuevo Sumo Pontífice (con la que no pretendía molestar a nadie, solo expresar mi personal punto de vista empujado por las fuentes consultadas que me llevaron a concluir que todo había sido un premeditado golpe de estado dentro de los muros vaticanos movido por el interés en mantener el statu quo dentro de la banca vaticana) hoy he decidió escribir este articulo sobre una figura que se mueve en medio de la historia y la leyenda. Se trata de la conocida como Papisa Juana, una figura que, según la tradición, capitaneó los designios de la Iglesia Católica en el siglo IX.

 

Según la leyenda, mas o menos a partir del año 1000, la Iglesia habría llevado a cabo (durante 5 siglos) una oscura ceremonia dentro de los muros del palacio de Letrán. Todos aquellos que iban a ser nombrados como nuevo Papa, eran obligados a tomar asiento en una especie de trono perforado por el que un diacono tenía como oficio (o como hobby,  quién sabe) verificar palpando, la presencia de los atributos masculinos del candidato. La Iglesia ha negado la existencia de esta ceremonia, pero testimonios como los de Adam de Usk o Jacobo de Angelo confirman la existencia de tal ritual, así como también lo confirma un raro ejemplar de este polémico trono que se guarda en el museo de Louvre de París.

 

 

¿Reminiscencia de un antiguo ceremonial para confirmar la masculinidad del Sumo Pontífice? Imagen cortesía de ferelcoyote.files.wordpress.com

 

¿Tal vez la Iglesia instauró este ceremonial debido a que una mujer habría sorteado las restricciones de genero que la propia institución se había autoimpuesto? Para comprender mejor los detalles necesitamos conocer quien fue esta enigmática figura femenina que, supuestamente, un día se sentó en el mismísimo trono de Pedro en Roma.

 

Juana‘ nació en el año 822 en Ingelheim, cerca de Maguncia (Alemania). Se caracterizaba por ser una joven muy inteligente y ávida de conocimientos, que se decide a viajar a Atenas con el interés en instruirse y aumentar sus sapiencias. Juana tuvo la poca fortuna de vivir en una época en la que la cultura era patrimonio exclusivo de la Iglesia y del genero masculino por lo que, para realizar sus estudios, se hace pasar por un joven copista tomando el nombre de «Juan el Inglés«.

 Este subterfugio le permite visitar y viajar por las mas importantes abadías, entre ellas la famosa Saint-Germain-des-Prés (Francia). Cuando vuelve a Roma en torno al 850, “Juan el Inglés” es por aquel entonces considerado como un joven erudito, piadoso y, sobre todo, tocado por la gracia de la belleza.

 La Curia lo nombra Cardenal y el Papa de por entonces, León IV, le da poderes para negociar en los asuntos internacionales de la Santa Sede. Cuando León IV fallece en el 855, inmediatamente se piensa en “Juan” como su sucesor. Nadie conoce, por supuesto, su verdadera identidad y Juana accede al trono pontificio con el nombre de Juan VIII “el Angelical”, (aunque algunos le atribuyen el sobrenombre de Benedicto III).

 Juan VIII desempeña su  cargo con gran destreza y dedicación hasta abril de 858. Durante una fiesta de Rogativas, se desploma repentinamente en plena calle y, ante la atónita vista del gentío presente, da a luz un niño (supuestamente fruto de sus escarceos carnales con el embajador Lamberto de Sajonia) y muere en las horas siguientes al parto; fruto de una lapidación a la que la sometió una muchedumbre iracunda o como consecuencia del alumbramiento. El escándalo entre los fieles a la Iglesia es mayúsculo y la Papisa es enterrada a escondidas en un lugar secreto no consagrado. Se dice que este lugar pudiera estar ubicado en una estrecha callejuela entre El Coliseo y la Iglesia de San Clemente.

Miniatura realizada para el «Decamerón» de Boccacio (Siglo XV) donde se muestra a la Papisa dando a luz en plena procesión. Imagen cortesía de sobreleyendas.com

El dominico Martin de Troppau es quien nos relata la historia de la Papisa en un libro del siglo XIII titulado “Chronicon pontificum et imperatorum” (Crónica de Papas y emperadores). Algunos años antes es otro dominico, Esteban de Borbón, quien da testimonio del Papado de una mujer, aunque este lo sitúa en torno al 1100. Y no los solo estos dos sacerdotes dominicos atestiguan de este acontecimiento, otras fuentes anónimas anteriores proclaman la existencia de Juana y su pontificado. El propio Papa León IX remitiría una carta fechada a mediados del siglo XI al Patriarca de Constantinopla en la que se nombra a “una mujer que ocupó del trono de los pontífices de Roma”.

 A principios del siglo XV la existencia de la Papisa es ampliamente aceptada por la Iglesia dando fe de la historia de la misma, por lo que se intuye que no fue un bulo creado para desprestigiar a la Santa Sede por parte de alguno de sus detractores. Bien por el contrario, no sería hasta el año 1562 cuando Onofrio Panvinio, un monje agustino, puso en tela de juicio la existencia del personaje de Juana en su obra “Vitae Pontificum” (Vida de los Papas) a quien mas tarde se le uniría también el protestante David Blondel en 1647.

 Sus argumentos se basaban en la inviabilidad de la historia de la Papisa pues no podían concebir que una mujer lograse disimular su sexo durante largos años solo por el hecho de haber adoptado un nombre falso y vestirse con ropajes masculinos. Esto chocaría con la propia historia de la Iglesia Católica (que había admitido la existencia de Juana) así como los casos de las beatas Hildergarda, Eufrasia y Eugenia que parecen haber convivido con monjes hasta el momento de su muerte disfrazándose con atuendos masculinos.

 Por otro lado, parece poco plausible que pueda haber existido un papado entre el de León IV y Benedicto III. León IV murió el 17 de julio de 855 y Benedicto III fue coronado tan pronto como aquel falleció. Aunque esto abriría la puerta a pensar que, tal vez, la figura de la Papisa correspondiese con la figura de Benedicto III, ya que su existencia no se menciona en el más antiguo ejemplar del “Liber pontificalis”. Benedicto III era un personaje de gran belleza física y, según los cronistas, con una profunda aversión por aparecer en publico. A parte de estos escuetos adjetivos, poco se sabe de la figura de este Papa, salvo que murió súbitamente el 17 de abril de 858 victima de un antipapa (Anastasio) y que en realidad fue enterrado fuera de la Basílica de San Pedro según su propia voluntad pues “no era digno de estar junto a los santos”. Todos los hechos de la vida de Benedicto podrían encajar a la perfección con los detalles de la existencia de Juana, aunque algunas fuentes presentan a Benedicto III como un hombre mayor, con una poblaba barba y que, supuestamente, sus restos sí reposan entre los demás pontífices en la Iglesia de San Pedro de Roma.

¿Acaso la Iglesia habría rebautizado a Juan VIII como Benedicto III y habría creado esta falsa personalidad para ocultar el verdadero sexo de este pontífice?

 

De hecho, se dice que el origen de la leyenda sobre un Papa mujer viene por el verdadero Juan VIII, coronado como Papa en el 872. Parece que a este pontífice se le atribuyó el sobrenombre de “la Papisa” por su carácter débil frente a los sarracenos, así como por sus gestos amanerados que quizás guardaban una tendencia homosexual del mismo. ¿Acaso sería este el fruto que llevó a pensar a muchos cronistas posteriores que la figura del verdadero Juan VIII era en realidad el de una mujer? No podríamos lanzar una respuesta y, actualmente, la historia de la supuesta mujer al frente de la Iglesia Católica continua siendo, al menos de manera oficial, una simple leyenda…

¿Existio realmente la Papisa Juana? Imagen cortesía de ronaldodeynigo.blogspot.com

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El Misterio de la Expedición Dyatlov

Para explicar la historia que hoy nos atañe es necesario hacer un viaje en el tiempo hasta el año 1959. En aquella época, la extinta URSS era un territorio de secretos gubernamentales conocido en occidente como el “telón acero” y, lo que ocurría mas allá de ese intangible telón, era totalmente silenciado. En aquellos años de secretos y guerra fía sucedió un extraño incidente que se cobró la vida de nueve jóvenes y que aún continua siendo un completo misterio… y es que nadie sobrevivió para relatar lo que aquella fatídica noche del 2 de febrero de 1959 sucedió a las faldas del monte Jolat Siajl.

 La historia arranca unos días antes de dicha fecha, cuando un grupo de diez estudiantes del Instituto Politécnico de los Urales con amplia experiencia en expediciones de montaña llegaron a Vizhai después de un largo viaje en tren hasta Ivdel. El grupo estaba capitaneado por Igor Dyatlov, un joven estudiante del departamento de radio de 23 años de edad. Con él iban Zinaida Kolmogorova, Liudmila Dubinina, Aleksander Kolevatov, Rustem Slobodin, Yuri Krivonischenko, Yuri Doroshenko, Nicolas Thibeaux-Brignollel y Yuri Yudin. Ninguno de ellos pasaba de los 25 años de edad, excepto el guía que les acompañaba, Alexander Zolotarev, de 37 años. La intención de aquel grupo de jóvenes alpinistas era adentrarse en las montañas de Jolar Siajl. Esta montaña era conocida por los habitantes locales (los Mansi) como “la montaña de la muerte”, aunque el objetivo final del grupo de montañeros era coronar un pico de 2000 metros de altitud llamado Otorten. Este pico era un enclave temido y maldito por los lugareños que lo habían bautizado con el nombre exacto de Gora-Otorten lo que literalmente significa “no vayas allí jamas”.

Igor Dyatlov, Zina Kolmogorova y Ludmila Dubinina. Imagen cortesia de unitedcats.files.wordpress.com

Desoyendo todas las ancestrales leyendas locales, los jóvenes comienzan su excursión el 27 de enero. Al día siguiente, uno de ellos enfermó de fiebre, Yuri Yudin, lo que le hizo abandonar a sus compañeros y regresar al campamento base que habían instalado unos kilómetros mas allá,  por lo que la expedición final quedó compuesta por solo nueve miembros. El día 31 de enero el grupo llegó cerca de la ladera del Otorten y se decidió a pertrecharse para la escalada. Montó su campamento a la noche, después de haberse desviado unos metros de su camino debido a las fatales inclemencias meteorológicas. Aquella noche cenaron pronto y se recogieron en la tienda de campaña.

Cuando el día 12 de febrero, fecha que habían estimado como de regreso a Vizhain, no se tenían noticias del grupo comenzaron las labores de búsqueda. El 26 de febrero se encontró el campamento abandonado en Kholat Syakhl. La tienda estaba muy dañada y huellas humanas se perdían hacia los bosques cercanos del nordeste. El el borde del bosque, el equipo de rescate encuentra los restos de una hoguera y los dos primeros cadáveres, los de Yuri Krivonischenko y Yuri Doroshenko; éste último iba descalzo y solo llevaba puesta su ropa interior. Según se intuyó, los jóvenes habrían intentado trepar por un árbol que cedió, lo que explicaría que hubiese restos de sangre y piel en la corteza. Entre los pinos y el campamento, se encontraron tres cadáveres más. Eran los de Igor Dyatlov, Zinaida Kolmogorova y Rustem Slobodin.  Igor tenía una rama en una mano y, con la otra, parecía cubrirse o defenserse de algo. Rustem tenia un agujero en el cráneo, aunque no parecía que fuese la causa de la muerte y el cadáver de Zinaida presentaba unas extrañas características: su pelo se había vuelto grisáceo y su tez presentaba un inusual color anaranjado. Según se pensó en un primer momento, estos tres jóvenes habían intentado regresar al campamento desde el bosque, ya que sus cuerpos se encontraron separados de la tienda por 630, 480 y 300 metros respectivamente en dirección hacia ella. Se determinó que todos ellos habían fallecido víctimas de la hipotermia.

 La búsqueda de los otros cuatro restantes exploradores se prolongó durante más de dos meses. Sus cuerpos aparecieron el 4 de mayo, bajo cuatro metros de nieve en el interior del bosque. El cadáver de Nicolas Thibeaux-Brignolle había sufrido daños en el cráneo; a Alexander Zolotarev le faltaban algunos dientes y tenia fracturas en el pecho; aunque el caso más extraño era el de Liudmila Dubidina, a la cual le había sido cercenada la lengua. Por otro lado, los cuerpos no tenían ninguna clase de heridas externas aunque todos ellos presentaban enormes hemorragias internas  y sus ropajes desprendían lecturas de haber estado expuestos a altas dosis de radiación a las que no se consiguió dar ninguna explicación,

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Monumento conmemorativo a las victimas del incidente Dyatlov. Imagen cortesía de cdn.blog.hu

¿Qué ocurrió?

 

El misterio llegó a la hora de encontrar una explicación a todo aquel galimatias de extrañas pruebas. Se cree que “algo” sorprendió a los jóvenes y les empujó a abandonar precipitadamente su campamento aquella noche del 2 de febrero. La tienda de campaña había sido abierta desde el interior, pero el grupo ni siquiera perdió el tiempo en abrir la cremallera que la cerraba, sino que habían rajado literalmente el habitáculo con un cuchillo, saliendo precipitadamente al exterior casi desnudos y durante un temporal de ventisca que hacia que los termómetros estuviesen por debajo de los 25º bajo cero.

 Una vez en el exterior, los jóvenes huyeron corriendo hacia el bosque, donde tres de ellos murieron de hipotermia y seis fallecieron por alguna clase de “accidente”. Nadie había sido arrastrado hacia el exterior del campamento y todos habían escapado por su propia voluntad. La investigación se cerró el mismo mes de mayo de 1959 al no hallarse pruebas de nada incriminatorio y zanjar el tema como un simple “accidente”. Los informes, clasificados como “archivos secretos”, fueron remitidos a Moscú, junto con la cámara fotográfica que se encontró en el campamento, así como los informes de las autopsias que solo fueron parcialmente revelados en los años 90. Y fueron revelados de manera sesgada, pues cientos de hojas de los documentos no estaban presentes en los informes.

En los tres años posteriores a la extraña muerte de los excursionistas, las autoridades rusas militarizaron el recinto y prohibieron el paso de cualquier civil por aquella zona de los Urales.

Pero… ¿Qué llevo a nueve personas a salir apresuradamente de su campamento? ¿Qué les empujo a huir a tal velocidad que salieron semi desnudos a la nieve durante un terrible temporal de frió con temperaturas cercanas a los 30º bajo cero? ¿Por qué no recogieron nada del equipo a pesar de llevar consigo un rifle y algunos puñales? ¿Qué les infundio tanto pánico como para huir cada cual por su propio camino? Y, sobre todo, ¿qué causo la muerte de aquellos alpinistas?

Miles de preguntas aún sin respuestas. La  Fundacion Dyatlov (en honor al jefe de la exploración) continua, a día de hoy, luchando por reabrir el caso y que se desclasifiquen todos los documentos que las autoridades rusas guardan sobre el incidente.

A pesar del secretismo y de lo misterioso de los hechos, desde MD trataremos de exponer cuales son las teorías que se manejan al respecto.

 

 

Estado en el que fue hallado el campamento Dyatlov. Imagen cortesía de tumblr.com

 

 

Las Teorías:

 

Existen cinco teorías principales sobre lo que pudo ocurrir aquella fatídica noche:

 

Envenenamiento: Las autopsias estimaron que los jóvenes habían muerto a las 6 horas de haber ingerido su última comida. Esto podría indicar que a las 4 o 5 horas después de la cena los miembros del grupo comenzasen a sentirse verdaderamente enfermos en el interior de la tienda. Esto podría explicar que los jóvenes comenzasen a sentirse confusos y asustados con lo que habrían podido salir huyendo de su tienda. Esta teoría daría también explicación a las numerosas hemorragias internas que presentaban los cuerpos; e, incluso, daría alguna clase de pista sobre la posible amputación de la lengua en el cuerpo de Liudmila que podría ser debida a realizar un posterior análisis medico en busca de alguna clase de sustancia tóxica. Sin embargo, la teoría del envenenamiento no explicaría el pelo canoso que presentaban algunos de los cuerpos, pues dicha reacción no se da en ningún caso de envenenamiento; así como tampoco explicaría los altos niveles de radiación que se encontraban en las ropas de las victimas ni quien o qué habría sido el causante de dicha intoxicación.

 

Un ataque Mansi: El ataque por parte de los Mansi (lugareños de aquella zona de los Urales) fue la primera teoría que se barajó. Se pensó que probablemente los jóvenes habría profanado alguna clase de lugar o creencia de dicho clan y estos los habrían atacado a modo de venganza. Fue desechada casi de inmediato al no hallarse signos de lucha ni heridas producto de una pelea. Ademas, los Mansi se caracterizan por ser gentes afables y muy hospitalarias. Incluso se tiene constancia de que la expedición de Dyatlov entró en contacto con algunos de ellos y fueron recibidos de manera más que amistosa.

 

Intervención militar: Esta teoría cobró fuerza cuando los equipos de rescate hallaron en el campamento objetos que no pertenecían a ninguno de los miembros del grupo. Entre estos objetos había un par de esquíes de más, unas gafas de nieve y lo que parecía un abrigo de tipo militar que pudiesen pertenecer a alguna clase de soldados de la época. Cerca de donde acamparon los jóvenes aquella noche se encontraba un campo de concentración para disidentes rusos llamado Bulaj, por lo que se estima que tal vez los excursionistas fueron confundidos con presos huidos por alguna patrulla y haber sido víctimas de un ataque policial. Esta hipótesis esta también alimentada en que algunos testigos del grupo de rescate dijeron haber encontrado once cuerpos, y no nueve. Estos dos «misteriosos» cuerpos fueron retirados del lugar rápidamente sin llegar a ser identificados. Lo mas extraño de esta teoría es que si realmente fueron atacados por alguna clase de soldados armados, los cadáveres no presenten signos de disparos ni heridas externas ni ninguna clase de forcejeo. Tampoco se encontraron rastros de casquillos ni pisadas en los alrededores que indicasen la presencia de nadie aparte de los jóvenes, por no mencionar el hecho de las extrañas hemorragias internas y la radiación.

 

Una avalancha de nieve ligera: Es una de las teorías mas aceptadas. En ella se afirma que una avalancha de nieve habría sorprendido a los alpinistas dentro de la tienda lo que les habría obligado a escapar rasgándola desde el interior y emprender la huida hacia el bosque tratando, en algunos casos, de trepar a los arboles para ponerse a salvo. Cuando se percataron de que la amenaza de alud había pasado, intentaron regresar al campamento pero no lo habrían logrado y habrían perecido victimas del frío. Esta teoría también explicaría de manera bastante convincente la causa de las extrañas hemorragias internas ya que las mismas podrían haber sido producidas por el peso de la nieve. Si bien es una teoría que encaja en lo general del misterio se salta algunos detalles en particular como que fue lo que causo la aparición de los cabellos canosos en los cadáveres y la radiación de los mismos. Es también muy extraño que si la fatal muerte de  aquel grupo de exploradores se debió a una causa totalmente natural las autoridades rusas confiscasen las autopsias y no revelasen ninguna clase de dato al respecto durante años.

 

La teoría OVNI. Es, según nuestro criterio, la que daría mas cohesión a todos los detalles del misterio. En primer lugar, los investigadores que emprendieron la búsqueda de la verdad después del incidente reportaron testimonios de algunos testigos que afirmaban haber visto luces anaranjadas en los cielos en las fechas cercanas a la tragedia. Es especialmente relevante el testimonio de otro grupo de alpinistas que aquella misma noche se encontraban a unos 50 kilómetros de la expedición de Dyatlov y que aseguraron haber sido testigos de la evolución de unas luces que se movían en el cielo en dirección, precisamente, al monte Gora-Otorten. Las hemorragias internas que presentaban los cuerpos y que en un primer momento fueron definidas como causa de una “fuerza desconocida e irresistible” podrían responder a un proceso se extrema aceleración lo que habría provocado una “explosión interna” del organismo. Esto explicaría también el inusual nivel de radiación (que es una constante en innumerables casos relacionados con el fenómeno OVNI) encontrado en el cuerpo y las telas de los cadáveres. A la vez, también explicaría por qué las autoridades de la URSS habrían confiscado todo el material relativo a autopsias y fotografías que habían tomado los jóvenes y por qué parte de su contenido aun no ha sido revelado. Incluso tendría cabida la presencia militar en la zona aquella noche. Aunque todo esto no descarta tampoco cualquier posible tipo de experimento militar secreto que acabase con las vidas de los jóvenes y quien sabe si de algún miembro de las fuerzas armadas.

Han pasado más de 50 años desde que un pequeño grupo de alpinistas perdieran la vida en extrañísimas circunstancias en el corazón de los Urales y aún hoy en día continúan las preguntas sin respuestas sobre lo que ocurrió realmente. El único superviviente del grupo, Yuri Yudin que se había visto obligado a dejar la expedición debido a una intensa fiebre declaro en una ocasión: “Si yo tuviera la oportunidad de pedirle a Dios una sola pregunta seria ¿Qué pasó realmente con mis amigos esa noche?”.

Nicolas Thibeaux-Brignollel, Ludmila Dubinina, Alexander Zolotaryov y Zina Kolmogorova. Imagen cortesía de joblo.com

Puede que solo Dios lo sepa…

 

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Kennedy y los OVNIs

Quizás por la mente de alguno, surja la idea de que lo que vamos a contar en el siguiente video es un Fake, o quizás penséis que la cuestión OVNI es un pasatiempo de lunáticos crédulos, pero lo cierto es que se han desclasificado recientemente unos documentos que vinculan CLARAMENTE la enorme importancia que el propio Kennedy daba a este tema que incluso quería preparar un plan de cooperación espacial en cuestiones de defensa con la Unión Soviética, país que por entonces era su enemigo.

Hemos traducido los documentos confidenciales al castellano y los hemos analizado en este videoprograma, francamente, lo que los archivos secretos de la CIA esconden, van mas lejos que lo que nosotros podamos pensar sobre el tema extraterrestre y los gobiernos.

Esperamos que os guste.

Memorandum_1
Memorandum desclasificado en el que Kennedy exige información sobre los OVNIs al director de la CIA, el documento es autentico

 

Memorandum_2
Segundo Memorandum en el que por entonces presidente de los Estados Unidos, solicita un plan de cooperación a la NASA con la URSS para la exploración y seguridad en el espacio así como cuestiones que el denomina «desconocidas» y que vincula con lo que llama «amenaza», evidentemente, la amenaza a la que se refiere el presidente es ajena a la URSS ya que es solicito en pedir cooperación con ella, … una amenaza Extraterrestre…